ReMatch, la IA que permite identificar a las lagartijas por sus "huellas dactilares'"

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 Palma, 8 oct (EFE).- Las lagartijas también tienen algo parecido a unas "huellas dactilares": el dibujo de sus escamas, por lo que investigadores han aprovechado esta característica para desarrollar ReMatch, un sistema de inteligencia artificial (IA) capaz de reconocer individualmente a estos reptiles a partir de una fotografía.

Esta herramienta ideada por investigadores del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea, CSIC-UIB) compara los patrones naturales que aparecen en una nueva imagen con los de los ejemplares almacenados previamente en una base de datos.

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De esta forma, ReMatch calcula la probabilidad de que la fotografía corresponda a uno de los animales ya conocidos y, si no encuentra una coincidencia suficientemente fiable, determina que puede tratarse de un nuevo individuo todavía no registrado.

Los resultados obtenidos con la lagartija balear han alcanzado una elevada precisión: cuando el ejemplar fotografiado ya estaba incluido en la base de datos, el sistema lo identificó correctamente como primera opción en el 98,4 % de los casos.

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En otra prueba se incluyeron individuos no registrados previamente y el porcentaje de aciertos fue del 92,46 %.

En el caso de la lagartija balear (Podarcis lilfordi), la identificación se basa en el mosaico que forman las escamas de su zona ventral, cuya disposición presenta características particulares en cada ejemplar.

ReMatch analiza esos dibujos y busca puntos y líneas coincidentes entre distintas fotografías. A partir de estas similitudes calcula la probabilidad de que las imágenes correspondan a la misma lagartija.

Una de las principales características de ReMatch es precisamente que no parte de la idea de que todos los animales fotografiados tengan que encontrarse previamente en la base de datos.

Esta posibilidad resulta especialmente importante cuando se estudian poblaciones silvestres, porque durante los trabajos de campo pueden aparecer ejemplares que nunca habían sido registrados.

Cuando ninguna de las identidades almacenadas alcanza un grado suficiente de confianza, el programa considera que puede estar ante un individuo nuevo, que posteriormente puede incorporarse a la base de datos.

Poder reconocer al mismo animal a lo largo de los años permite a los científicos obtener información sobre cuestiones como su supervivencia, reproducción o la evolución del tamaño de una población.

Tradicionalmente, este seguimiento requiere en muchos casos capturar los ejemplares para colocarles anillas, etiquetas, bandas u otros elementos que permitan reconocerlos posteriormente.

La identificación mediante fotografías ofrece una alternativa no invasiva para aquellas especies que presentan patrones naturales suficientemente diferenciados.

Así, una fotografía puede servir para comprobar si una lagartija observada actualmente es la misma que ya había sido localizada años atrás, cuándo fue vista por última vez o si se trata de un ejemplar que aparece por primera vez.

Las lagartijas baleares han constituido uno de los principales bancos de pruebas para desarrollar y evaluar el sistema.

Los investigadores han trabajado con 4.619 fotografías correspondientes a 1.009 individuos diferentes, obtenidas en el Illot d'en Curt, en Mallorca, durante catorce años de trabajos de campo, entre octubre de 2010 y septiembre de 2024. EFE

(foto)

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