Organizan una expedición al lugar donde se produjo la tragedia aérea de los Andes en 1972

Guardar

José Luis Picón

Málaga, 8 oct (EFE).- Una experiencia en busca de los valores y sentimientos que permitieron a los supervivientes de la tragedia aérea de los Andes en 1972 salir de allí. Es lo que pretende la expedición organizada para solo dieciséis personas hasta ese lugar, el Valle de las Lágrimas, en marzo de 2027.

PUBLICIDAD

Su impulsor es el empresario Víctor Almirall, nacido en Barcelona pero afincado en Málaga, que explica en una entrevista con EFE que su interés por la tragedia se remonta a su niñez, cuando le "impactó" el suceso, cuyo recuerdo revivió al ver la película '¡Viven!' (1993).

En los últimos años empezó a recabar información y todo le "llegó mucho más" cuando vio el largometraje de J.A. Bayona 'La sociedad de la nieve' (2023), "porque se toca una parte mucho más humana de la historia".

PUBLICIDAD

En febrero de 2025 hizo su primer viaje a la zona. "Cuando se hablaba de que allí no había vida, de que era un paisaje descomunal, algo inmenso y a la vez bello, quise ir para conocerlo y tener tres días de desconexión, sin móvil, con muchas horas solo y también compartiéndolo con otras personas de diferentes puntos del mundo".

Tras diez horas cabalgando a caballo durante dos jornadas, con un desnivel de mil metros, llegó a un paisaje, a 3.600 metros de altitud, "con unas dimensiones brutales en el que te das cuenta de qué manera estuvieron allí tan solos".

"Es el lugar no solo donde sucedió la historia, sino donde está el memorial con los restos de los que no volvieron de allí", resalta.

"Vuelves de allí con la sensación de agradecer la suerte que hemos tenido en la vida. Piensas en la muerte y te das cuenta de que, al final, lo que cuentan son los valores, el compartir y el estar con los tuyos".

Almirall ha conocido personalmente a dos supervivientes, Roberto Canessa y Eduardo Strauch, de quienes les "emociona" comprobar "a la cantidad de gente a la que ayudan".

"Lo que me mueve son sus valores, sus sentimientos, el comportamiento de estas personas y lo generosas que son ayudando, porque se dieron cuenta con el paso de los años de que, contando su historia, ayudaban a personas que tenían problemas. Eso es lo que me conmueve de esto".

Por eso ha organizado esta expedición solo para ocho personas, que podrán elegir otros tantos acompañantes, que serán "personas importantes en sus vidas", hasta un total de dieciséis expedicionarios, cifra que coincide -"pero solo es una casualidad", advierte- con la de los supervivientes en los Andes.

El organizador del viaje considera que "todo el mundo necesita respuestas" y desconoce las que encontrará allí cada expedicionario. "En mi caso fueron las ganas de compartir, de contribuir y de hacer algo más a nivel social".

"Lo que sí es seguro es que, desconectado en aquel lugar, con aquella historia y con esas noches estrelladas que son impresionantes y con tanta inmensidad, la mente vuela", resalta.

Los interesados pueden informarse y solicitar su participación en la web 8mas8.com, y los dieciséis expedicionarios serán elegidos tras una entrevista personal.

"Esto no es un producto comercial y, por mi pasión y mi respeto hacia la historia, allí no va a ir cualquiera. Quien vaya será alguien que realmente tenga ganas de conocer el lugar, que haya seguido a alguna de estas personas y que considere que es algo interesante", advierte.

Los expedicionarios estarán acompañados por un médico y por un profesional que documentará con imágenes la experiencia, "pero no será algo para difundir en redes sociales ni de forma frívola", sino para que cada uno tenga "un recuerdo de una experiencia intensa y bonita".

Víctor Almirall organizó recientemente en Málaga una conferencia en la que, ante seiscientas personas, Eduardo Strauch desveló lo que, a su juicio, ayudó a los supervivientes a salir del Valle de las Lágrimas tras 72 días: "El motor fue el amor hacia nuestros seres queridos". EFE

(Foto) (Vídeo) (Audio)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD