Sumar volvió a forzar el retraso del Consejo de Ministros para presionar en la negociación 'in extremis' con el PSOE

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Sumar volvió a forzar este martes el retraso del arranque del Congreso de Ministros para apurar al máximo la negociación 'in extremis' que mantenía con el PSOE para incluir sus principales exigencias en los decretos de vivienda, como ya hizo hace unos seis meses. Unas conversaciones que contaron con la implicación de todos los ministros.

Además, el socio minoritario expresa su satisfacción ante la victoria política de mover al PSOE, pese a la desigual correlación de fuerzas entre ambos dentro del Ejecutivo, a posturas "impensables" hasta hace unas semanas y que refuerzan su papel de izquierda útil, capaz de plasmar en la acción de gobierno la movilización de la sociedad civil.

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En las filas de Sumar, según desgranan varias fuentes internas, creen que acelerar la convalidación de los dos decretos al viernes es lo adecuado, dado que no se puede alargar la espera de la gente que se moviliza en la calle. También perciben que, en esta ocasión, hay mimbres para lograr una mayoría sobre el grueso del paquete acordado en el Consejo de Ministros y que hay que aprovechar esa oportunidad cuanto antes.

EL CONSEJO ARRANCÓ SIN LOS MINISTROS DE SUMAR

Este martes ha culminado una negociación "dura" entre las dos alas del Ejecutivo, como ha admitido Sumar en palabras del ministro Pablo Bustinduy, con la aprobación de dos decretos con medidas anheladas desde hace tiempo por el socio minoritario, como recuperar la prórroga de contratos de alquiler o la prohibición de desahucios a población vulnerable.

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Esas medidas, junto a la regulación del alquiler de habitación y otras más, figuran en un decreto junto a las bonificaciones fiscales a caseros que demandaban Junts mientras que la prórroga automática para intentar hacer contratos de alquiler indefinido queda desgajado en otro decreto, algo que no quería Sumar y que forzó el PSOE.

La negociación entre los socios del Gobierno se había encallado justo en ese punto, que evitaba el acuerdo pese a los avances sustanciales que se produjeron el lunes, y Sumar insistió durante la noche y durante esta mañana, con intercambio de borradores, para conseguir que se incluyera esta medida, que es una reivindicación del Sindicato de Inquilinos.

Al final, se ha apurado al máximo la negociación y se consensuó separar en otro texto la prórroga automática del decreto del resto de medidas, que concilia la posición de diversos grupos, como salida a esta discrepancia que mantenían.

CRUCE DE VERSIONES

Fuentes conocedoras de la negociación recalcan que los ministros de Sumar propiciaron el retraso del inicio del Consejo de Ministros, previsto a las 9.30 horas, hasta tener resuelto que se iba a validar actuaciones para avanzar en los contratos indefinidos. De hecho, habían amenazado con un plante como hicieron hace un semestre si no se atendían sus reivindicaciones

Así, desgranan que el Consejo tardó aproximadamente una hora en celebrarse mientras proseguían en el complejo de la Moncloa las conversaciones entre los ministros del PSOE y de Sumar. Es más, el Consejo arrancó con la ausencia inicial de los integrantes del socio minoritario, que se incorporaron un cuarto de hora después con el pacto ya culminado.

En el ala socialista del Gobierno restan importancia a este episodio y consideran que no ha sido un plante, sino un simple retraso en el inicio de la reunión del Consejo debido a que las negociaciones se han retrasado hasta el último minuto.

En todo caso admiten que los ministros de Sumar han entrado más tarde a la sala, cuando el presidente Pedro Sánchez ya llevaba unos minutos dentro, pero no lo interpretan como un plante ni un boicot al socio mayoritario.

También quitan hierro a la rueda de prensa paralela que han convocado los ministros de Sumar al mismo tiempo que se estaba llevando a cabo la oficial en La Moncloa, aunque entienden que quieran reivindicar parte del éxito de haber aprobado este paquete de medidas.

TODOS LOS MINISTROS SE VUELCAN, CON BUSTINDUY Y URTASUN AL FRENTE

Desde el sector de Sumar en el Gobierno explican que esta negociación ha sido coral y se han implicado todos sus ministros en conseguir un acuerdo que es un avance importante en uno de los déficits de la legislatura, que era la vivienda. "Cada uno ha aportado su grano de arena", comentan fuentes implicadas en la negociación, que en todo caso admiten que Bustinduy y el titular de Cultura, Ernest Urtasun, han asumido más responsabilidad en las conversaciones con el PSOE y los grupos.

El trabajo, según relatan, no ha terminado y seguirá la interlocución con los grupos de cara la votación del próximo viernes. No obstante, el optimismo se instala en Sumar al considerar que es muy complicado, con este clamor social, que grupos como Junts puedan oponorse y arriesgar a sufrir un fuerte coste político por ello. Lo mismo piensan de Podemos, que en el flanco de la izquierda se ha mostrado muy crítico con unos decretos que ha tachado de "parche".

Aparte, asumen que propiciar esta votación en el Congreso en dos días es un elemento de presión para los grupos, que tienen que retratarse con una fuerte movilización en la calle y también da un mensaje a los colectivos sociales, a los que se le da un horizonte temporal rápido para que decidan si extienden más sus protestas como las acampadas de activistas.

SUMAR SALE AIROSO

En las filas de los partidos del socio minoritario la sensación es de victoria y califican de hito la aprobado de estos decretos, que incluyen iniciativas que el PSOE se resistía a aceptar. De esta forma, consiguen diferenciarse de su socio y se rearman políticamente mostrando a la sociedad que dan la pelea contra la especulación inmobiliaria.

Por ejemplo, admiten que las protestas como la acampada en la Puerta del Sol y la controversia por el desahucio de Maricarmen han sido determinantes, pero que su papel también es necesario y pone de manifiesto que han logrado empujar al PSOE a posturas que eran inconcebibles antes del verano.

De hecho, consideran que el contenido de los dos decretos es nítidamente de izquierdas y rebaten que el texto que incluye la mayoría de actuaciones sea una concesión a Junts, puesto que las bonificaciones a caseros quedan opacadas por la prórroga de contratos del alquiler, la regulación del alquiler vacacional y la cláusula antidesahucios.

Por tanto, reivindican que su presencia en el Gobierno porque es el ámbito donde se puede presionar al PSOE con más eficacia, frente al discurso que aluden a la ruptura como deslizó recientemente la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau.

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