Condenado a 19 años y cuatro meses por violar a su pareja y obligarla a prostituirse

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Almería (EFE), 25 sep (EFE).- Un hombre ha sido condenado a diecinueve años y cuatro meses de prisión por violar reiteradamente a su pareja, obligarla a prostituirse en el domicilio familiar, maltratarla y amenazarla con quemar la casa con ella y el hijo de ambos dentro, en una causa juzgada por la Audiencia de Almería.

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha rechazado el recurso del acusado contra la sentencia dictada el pasado 15 de enero. La Sala considera que las pruebas fueron valoradas de forma racional y avala la credibilidad del testimonio de la víctima, cuestionada por la defensa.

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Las penas suman trece años y ocho meses por agresión sexual, un año y diez meses por malos tratos habituales, diez meses por amenazas y tres años por un delito relativo a la prostitución. El condenado deberá indemnizar a la mujer con 12.000 euros.

Según los hechos probados, la pareja mantenía una relación desde 2018 y tenía un hijo nacido en diciembre de 2021. El hombre sometía a la mujer a humillaciones e insultos, le imponía cómo vestir y controlaba su teléfono, sus conversaciones de WhatsApp y el registro de llamadas.

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También la agredía con frecuencia y, cuando se enfadaba porque consideraba que cocinaba mal, llegaba a tirar la comida al suelo y golpear los muebles.

Entre julio de 2023 y julio de 2024, la obligó reiteradamente a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento, utilizando la violencia cuando era necesario. En la madrugada del 16 de julio de 2024 la violó después de sujetarle con fuerza las muñecas para impedir que se moviera.

Horas antes, durante una discusión en presencia del hijo de ambos, la había amenazado con prender fuego a la vivienda con ella y el niño dentro.

Además, entre febrero y julio de 2024 la forzó a mantener relaciones sexuales con otros hombres en el domicilio familiar y cobraba por esos encuentros cantidades que no han podido determinarse. Si ella se negaba, la golpeaba con un cinturón.

El TSJA considera razonable que la víctima no relatara inicialmente la prostitución forzada por la vergüenza que sentía. Un testigo corroboró que el acusado le había propuesto saldar una deuda acostándose con ella.

La Sala destaca asimismo que una prueba genética desmintió la negativa inicial del acusado a haber mantenido relaciones sexuales la noche anterior a la denuncia. En el juicio admitió ese contacto, aunque sostuvo que había sido consentido.

Los informes periciales apreciaron síntomas de ansiedad grave, depresión leve y estrés postraumático compatibles con la violencia relatada. EFE

mma/vg/jlp

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