El Congreso debate el suplicatorio de un diputado de Sumar y lo llevará a votación al Pleno

Imagen VTE7E4DGVREDVDNFLDZBNNYSRY
Guardar

La Comisión del Estatuto del Diputado tiene previsto aprobar este lunes el suplicatorio del diputado de Sumar Félix Alonso Cantorné, a quien el Tribunal Supremo quiere investigar por un presunto delito de prevaricación administrativa en la adjudicación de contratos durante su etapa como alcalde. Eso sí, la última palabra sobre la concesión de la autorización al tribunal la tendrá el Pleno, que tomará una decisión la semana siguiente.

En concreto, el tribunal aprecia "indicios de que durante el periodo" en el que el diputado ejerció como primer edil de Altafulla (Tarragona), "y con su participación", se llevaron a cabo adjudicaciones públicas por medio de contratos menores, una manera, según el auto, de "realizar contratos sin sujetarse a la legislación específica en la materia de contratación pública".

PUBLICIDAD

Félix Alonso ya acudió a declarar voluntariamente el pasado 15 de junio ante el Supremo, donde defendió "la legitimidad de las contrataciones" y descartó haber cometido irregularidades. Un mes después, el pasado 14 de julio, el Supremo elevó el suplicatorio al Congreso para que suspenda su inmunidad.

La Mesa del Congreso recibió la solicitud y la envió a la Comisión del Estatuto del Diputado, a la que corresponde una primera valoración. En septiembre, con el inicio del periodo ordinario de sesiones, este órgano, presidido por el 'popular' Manuel Cobo, abrió un plazo para que Alonso presentara alegaciones, pero él ha renunciado hacerlo, según han informado a Europa Press fuentes parlamentarias.

PUBLICIDAD

TODO A PUERTA CERRADA

Así las cosas, la previsión es que esta comisión, de la que forma parte un miembro de cada grupo parlamentario y que siempre se reúne a puerta cerrada, autorice la suspensión de su inmunidad y deje listo el expediente para que, la próxima semana, el Pleno ratifique la concesión del suplicatorio y se comunique al Supremo.

El debate y votación de los suplicatorios en el Pleno del Congreso tampoco es público, sino que se desarrolla con el hemiciclo a puerta cerrada y sin transparencia. Los diputados tampoco están obligados a seguir consignas de voto ya que su voto es secreto. Sólo se da a conocer el resultado.

En el plazo de ocho días contados a partir del acuerdo del Pleno de la Cámara sobre concesión o denegación de la autorización solicitada, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, dará traslado del mismo a la autoridad judicial, advirtiéndole de la obligación de comunicar a la Cámara los autos y sentencias que se dicten y afecten personalmente al diputado.

Por el contrario, el suplicatorio se entenderá denegado si la Cámara no se hubiere pronunciado en el plazo de sesenta días naturales, computados durante el periodo de sesiones, a partir del día siguiente al del recibo del suplicatorio.

EL SEGUNDO DE LA LEGISLATURA

El de Alonso Cantoné es el segundo suplicatorio que se tramita en esta legislatura. El último que salió adelante data de enero de 2025 y afectó al exministro y exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos, al que el Tribunal Supremo quería investigar por las presuntas irregularidades en la compra de material sanitario durante la pandemia. Finalmente, el Alto Tribunal acabó condenándole a 24 años de prisión por su implicación en el conocido como 'caso mascarillas'.

Hasta ahora el Congreso ha aprobado 34 suplicatorios y ha rechazado 14 (dos de ellos sobre el mismo diputado). La última negativa del Congreso data de 1988 y se refiere a un contencioso por derecho al honor que tenía como protagonista al exministro socialista José Barrionuevo y el hermano de un etarra (el ahora arrepentido Soares Gamboa) por incluir sus fotos en carteles de Interior.

En la pasada legislatura, el Congreso dio vía libre al Supremo para investigar al fuera diputado del PP Alberto Casero por presuntos delitos de prevaricación y malversación, por contratos que realizó como alcalde de Trujillo (Cáceres); a la expresidenta de Junts Laura Borrás, que acabó condenada por haber fraccionado contratos en favor de un amigo en su etapa de directora de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC); y a Alberto Rodríguez, que era diputado de Podemos.

El Supremo le condenó por haber propinado una patada a un policía en una manifestación antes de ser diputado. Le impuso una multa y le inhabilitó para concurrir a las elecciones, lo que le costó el escaño. Después el Tribunal Constitucional anuló la condena, pero ya no pudo recuperar su acta.

En legislaturas anteriores se autorizó a juzgar a tres diputados del PP --Vicente Ferrer, Arsenio Pacheco y Nacho Uriarte-- que habían dado positivo al volante y la anterior fue la que dio vía libre a investigar al también 'popular' Jesús Merino por el 'caso Gürtel'. El del exconsejero socialista José Antonio Viera, investigado por los ERE, no llegó a completar la tramitación por dimisión del afectado.

Además, entre los concedidos destacan los del ex ministro socialista José Barrionuevo por el 'caso GAL' o los de los diputados de Herri Batasuna Jon Idígoras, Francisco Letamendía y Antxón Ibarguren por los incidentes producidos en 1981 en la Casa de Juntas de Guernica, donde varios miembros de esa coalición protagonizaron protestas en un acto que presidían los Reyes.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD