Piden 18 años de prisión para un hombre acusado de intentar matar a su padrastro a martillazos en Ribadeo (Lugo)

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La Audiencia Provincial de Lugo ha acogido este viernes el juicio contra un hombre acusado de intentar matar a su padrastro a martillazos en una vivienda de Ribadeo en diciembre de 2024.

El procesado, que permanece en prisión provisional desde el 20 de diciembre de ese año, ha alegado en su defensa una eximente incompleta de enajenación por esquizofrenia paranoide.

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Los hechos que se han relatado en el proceso ocurrieron sobre las 20.30 horas del 9 de diciembre de 2024, cuando el acusado se encontraba en el domicilio de su madre, en Ribadeo, junto a esta, su pareja y dos hijas menores de la víctima y un primo.

El Ministerio Público sostiene que el procesado se colocó detrás del sofá en el que estaba sentado su padrastro con el pretexto de ir a fumar. Desde esa posición, y de forma "sorpresiva, repentina y por la espalda", habría cogido un martillo tipo uña con mango de madera que previamente había escondido en el salón y le habría propinado un fuerte golpe en la cabeza.

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La Fiscalía mantiene que actuó con ánimo de causar la muerte de la víctima o aceptando que esta pudiera producirse. Cuando la madre del acusado comenzó a gritar e intentó detenerlo, este habría propinado un segundo martillazo en la cabeza a su padrastro, que cayó inconsciente al suelo.

A continuación, siempre según la acusación, el procesado golpeó también a su madre con el martillo en el antebrazo, el brazo y el pecho, hasta que intervino otro familiar alertado por los gritos y consiguió impedir que continuara la agresión.

El padrastro sufrió un traumatismo craneoencefálico con fracturas en los huesos frontal y parietal, un hematoma epidural y diferentes hemorragias y contusiones cerebrales. Tuvo que ser intervenido quirúrgicamente mediante una craneotomía para retirar fragmentos óseos, drenar el hematoma y colocar una malla de titanio.

Las lesiones requirieron un total de 147 días para su estabilización, según recoge el escrito fiscal, y le dejaron secuelas, entre ellas pérdida de sustancia ósea y lesiones en la cabeza.

El informe médico aclara que las estas, por su localización, extensión y la fuerza empleada, podrían haber causado la muerte de la víctima de no haber recibido asistencia médica inmediata y de no haber intervenido su madre y el otro familiar.

La madre del acusado también sufrió diversas lesiones físicas y un trastorno de estrés postraumático grave como consecuencia de los hechos. No obstante, según el escrito de acusación, no reclama indemnización.

La Fiscalía considera los hechos constitutivos de un delito de asesinato en grado de tentativa y otro delito de lesiones con uso de instrumento peligroso. Por el primero solicita 14 años de prisión y por el segundo cuatro años, lo que eleva la petición total a 18 años de cárcel.

Además, solicita que se prohíba al acusado acercarse a su padrastro a menos de 500 metros o comunicarse con él durante un periodo superior en cinco años a la pena de prisión que finalmente se imponga. Respecto a su madre, pide una prohibición de aproximación de 1.000 metros y de comunicación por el mismo periodo adicional.

En concepto de responsabilidad civil, la Fiscalía solicita que el acusado indemnice a su padrastro con 53.546 euros por las lesiones, secuelas y daños morales ocasionados, además de otros 857,57 euros al Sergas por los gastos derivados de la asistencia sanitaria.

Durante el procedimiento, el acusado ya habría abonado 10.000 euros a cuenta de la responsabilidad civil, cantidad que deberá tenerse en cuenta en la resolución definitiva.

Por su parte, la acusación particular reclama cinco años más que la Fiscalía por las lesiones causadas a su madre, agravado por la condición de ser un familiar cercano. Eleva la petición de indemnización a 133.000 euros.

Por su parte, la defensa pide una eximente parcial asegurando que el hombre estaba en ese momento enajenado debido a que padece una esquizofrenia paranoide y pide una rebaja sustancial de la pena.

Sin embargo, la psiquiatra que lo atendió tras el suceso ha declarado en esta misma sesión que no cree que padezca esa enfermedad, orientándose más bien a que podía tratarse de un episodio psicótico, aunque ha apostado por la simulación de la enfermedad.

Por su parte, la víctima principal ha declarado que tenía una buena relación con su hijastro y que nunca había tenido problemas hasta ese momento.

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