Las mochilas escolares para la vuelta al cole no deben ser una "taquilla portátil"

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Madrid, 31 ago (EFE).- Para cuidar la espalda durante el curso, la mochila escolar no debe convertirse en una "taquilla portátil", no debe superar el 15 % del peso de los niños y se debe llevar colgada de ambas asas, según ha informado este lunes la vicepresidenta de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (Sermef), Helena Bascuñana.

Bascuñana recomienda en un comunicado "vaciar la mochila cada día y prepararla según la jornada y el horario para introducir únicamente lo imprescindible", además de distribuir correctamente la carga y llevarla bien ajustada "mediante sus dos tirantes".

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"Una mochila adecuada puede terminar siendo perjudicial si se llena con materiales que el niño no va a utilizar, si el contenido se mueve en su interior o si se lleva colgada de un solo hombro", señala la doctora, especialista en Medicina Física y Rehabilitación.

Asimismo, advierte de que la prevención de futuras lesiones de espalda comienza "antes de salir de casa" e insiste en que preparar la mochila debe formar parte de la rutina diaria: vaciarla, consultar las asignaturas previstas e introducir solo lo necesario.

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Bascuñana explica que la carga debería mantenerse por debajo del 10 % del peso corporal "siempre que sea posible", mientras que el 15 % debe entenderse como un límite "que no debería rebasarse".

Los objetos de mayor peso deben colocarse cerca de la espalda y quedar estables y los compartimentos pueden ayudar a organizar el contenido y repartir la carga de una mochila que "debe ser proporcional al tamaño del niño o adolescente y no más grande que su torso", según la doctora.

"Debe quedar próxima al cuerpo y puede incorporar un cinturón lumbar y una correa de pecho para distribuir mejor el peso y reducir el balanceo", advierte. Llevarla en modo bandolera o con un solo tirante "obliga al cuerpo a compensar la carga".

"Una mochila bien elegida pierde buena parte de sus ventajas si se utiliza mal", añade Bascuñana.

Por otro lado, la médica rehabilitadora asevera que las mochilas con ruedas "pueden resultar prácticas en trayectos llanos", pero en escaleras, bordillos y otros desniveles que obligan a levantarlas, a menudo con una mano, "generan una carga asimétrica que puede producir sobrecarga en la espalda, el hombro, el brazo o la muñeca".

Además, Bascuñana asevera que reducir el peso de las mochilas no solo depende "del niño y su familia": "Los centros educativos también pueden contribuir mediante una mejor coordinación del material solicitado, el uso razonable de recursos digitales y la disponibilidad de espacios donde dejar determinados libros". EFE

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