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El 'duelo migrante', de la ilusión al miedo de quienes abandonan su país de origen

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Andrés Saborido

Málaga, 21 ago (EFE).- De la alegría el primer mes por llegar con ilusión tras superar el peligro de la travesía al "pánico y miedo" después de un tiempo. Es el denominado 'duelo migrante' que han sufrido personas como Fahde el Bakkali, que llegó hace cuatro años a España desde Marruecos.

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Cuando una persona migra, vive una "luna de miel", ha explicado a EFE Bakkali, quien ahora trabaja en Málaga para la Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes.

Hay una gran dificultad emocional que implica tomar la decisión de abandonar a la familia, según Bakkali, que ha confesado que siempre extraña su ciudad de origen, sus amigos de la infancia y los momentos compartidos.

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Las fiestas y tradiciones se convierten en momentos significativos que despiertan la tristeza al no vivirlas de la misma manera en España, momentos en los que, según ha explicado Bakkali, se revive el dolor de dejar atrás las "reuniones y tradiciones".

A pesar de añorar a su familia, Fahde el Bakkali ha logrado establecerse e integrarse en el país, además de ayudar a otras personas que migran a España a adaptarse al país.

Estados Unidos fue el primer destino al que migró Diana Meneses, originaria de Cuba. "Ese fue el primer destino y el más duro", según ha confesado a EFE la cubana, quien explica que pasó catorce años en su país y otros catorce en el país norteamericano.

Tristeza y frustración es lo que sintió al dejar atrás a sus familiares en Cuba al viajar a Estados Unidos, pues adaptarse a ese país fue "muy difícil", y en sus dos primeros años sufrió un "sentimiento enorme" por volver a Cuba.

El ambiente estadounidense fue "frío, seco, menos amigable y familiar en comparación a Cuba", según ha explicado Meneses.

Después, el siguiente destino fue España, que, según explica Diana, ha sido más "alegre" en comparación a Estados Unidos, pues la cultura se acerca más a la cubana.

Son once meses los que lleva en España, pero, a pesar de haber estado muchos años fuera de Cuba, ha confesado que extraña su cultura y raíces todo el tiempo.

El 'duelo migrante' es el impacto psicológico que sufre una persona al dejar su país de origen y tiene siete fases, según explica a EFE Diana Figueredo, psicóloga especializada en migración y colombiana que reside en España desde hace diez años.

Estas siete fases empiezan con la euforia y expectativas elevadas, el choque cultural y la nostalgia, que dan paso a una adaptación parcial y al biculturalismo, que es la suma de su cultura y la del nuevo país en el que se reside, para llegar al final a la transformación plena y resiliente.

 Aunque se habla mucho de los adultos, los menores también se ven afectados y es más "profundo", pues no expresan su "malestar" y carecen de medidas de apoyo en los colegios, según ha explicado la psicóloga.

Figueredo ha creado en Málaga la asociación Neurona Migrante, donde atiende a niños y personas adultas de Latinoamérica que migran a España y les explica que la migración es una "terapia de choque" que fuerza a las personas a confrontarse consigo mismas.

 Algunas de las medidas que pueden ayudar a las personas que están en proceso de duelo serían "fomentar espacios de escucha y jornadas de sensibilización en trabajos, colegios e instituciones", según la psicóloga.

El objetivo es que la comunidad pueda acoger al migrante, validando su "tristeza y nostalgia" en lugar de dejar que busque apoyo en personas que también estén en proceso de duelo, ha declarado Figueredo. EFE

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