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La propuesta de FIFA e Infantino, en jaque por el rechazo masivo del fútbol internacional

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Redacción deportes, 31 jul (EFE).- La dimisión este viernes de Carlos Cordeiro, asesor del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en señal de protesta por el plan de éste de vender participaciones de la Copa del Mundo es el último golpe de efecto provocado por el polémico proyecto, en medio de críticas generalizadas y peticiones de reforma del organismo rector del fútbol mundial.

La sombra de un boicot planea sobre las competiciones de la FIFA, después de que la UEFA anunciase que sus federaciones nacionales no participarán en ellas si el organismo insiste en su idea. Una denuncia a la que también se han sumado otras confederaciones, como la de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe y la de Asia.

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Este plante a las competiciones de la FIFA amenaza citas de este año como los mundiales femeninos sub-20 y sub-17 de Polonia y Marruecos, y el sub-17 masculino de Catar o la clasificación para el absoluto femenino de Brasil 2027.

Carlos Cordeiro, asesor de la FIFA en el panel del Mundial de la Casa Blanca y estrecho colaborador de Gianni Infantino, anunció este viernes su dimisión a raíz de su desacuerdo con la nueva y polémica propuesta del organismo, algo que considera "perjudicial" para el fútbol.

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"Quiero dejar claro que no he tenido nada que ver con esta propuesta y que me opongo a ella de forma inequívoca. Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte", explicó el directivo en un comunicado difundido en redes sociales.

La máxima organización del fútbol mundial ha recibido numerosas críticas en los últimos días por la falta de transparencia del proyecto, a las que se sumó este viernes el primer ministro británico, Andy Burnham, quien calificó a Infantino como “la persona equivocada” al frente de la organización.

La FIFA tuvo que salir al paso ante la oleada de críticas a defender que su proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) no pretende vender el fútbol ni ceder el control de su gobernanza.

La entidad reconoció en un comunicado que respeta los comentarios y las preocupaciones expresadas públicamente y aseguró que la creación de FFE solo avanzará si cuenta con el respaldo de la mayoría de las asociaciones.

"Nadie está vendiendo fútbol. Esto no es algo que la FIFA jamás consideraría", explicó la organización.

Además, en palabras de la FIFA, la iniciativa busca únicamente optimizar la gestión comercial de sus torneos para generar mayores ingresos, garantizando que el dinero recaudado será redistribuido entre las 211 asociaciones miembro.

Y lanzó un dardo directo hacia el fútbol europeo al señalar que "ninguna entidad puede arrogarse la representación de las 211 asociaciones miembro de todo el mundo".

El pasado martes se desvelaron las intenciones de la FIFA de abrir la puerta al capital privado para financiar sus grandes torneos, entre ellos la Copa del Mundo, mediante el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), así como ampliar la financiación para el desarrollo del fútbol a más de 10.000 millones de dólares para sus 211 asociaciones.

Hasta el momento, tres de las seis confederaciones continentales han expresado públicamente su rechazo a una iniciativa que contempla la creación de una filial comercial, valorada en unos 20.000 millones de dólares, de la que podría abrir hasta un 20 % de su capital a inversores privados. EFE

(foto)

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