Un viaje desde una isla atlántica a África y Asia en un festival único con cartel secreto

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Miguel Álvarez

Isla de San Simón (Pontevedra), 24 jul (EFE).- Sinsal, el festival con el cartel secreto, ha propuesto en su inicio un viaje a África y Asia a través de su música.

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La isla de San Simón, en Redondela (Pontevedra), ha acogido el decimoquinto inicio de Sinsal, un evento que además de la propuesta musical llega con compromiso con el medio ambiente y con la memoria y un ambiente único en el que nacen grandes pasiones.

Y en esta ocasión también con dos viajes, el primero a África de la mano de Ben Zabo, un grupo de música popular de Mali que se estrenó en España este viernes.

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En el escenario principal del evento, la banda ofreció ir hasta su país a través de la música y del baile, con una propuesta vinculada a la cultura bwa, del pueblo de África occidental que se extiende entre Mali y Burkina Faso, conocido por sus máscaras sagradas, su organización sin jefes y su culto a la naturaleza.

"Necesitamos paz", proclamó Ben Zabo en un mensaje para el mundo dentro de un espectáculo marcado por la alegría, los colores y la animación del público.

A pesar de la lluvia, la gente no dejó de vibrar también al ritmo de un balafón, un antecesor del xilófono con calabazas para hacer resonancia un sonido muy especial.

La travesía tuvo África como primer destino y Asia como segundo, con el terremoto de las veteranas japonesas de NI-HAO!!!!, en un broche cargado de energía y ritmo.

Antes, el cuarteto portugués Travo fue el encargado de abrir la tarde en San Simón como preámbulo del estreno en Galicia de Júlia Colom, la artista llegada de Baleares que actuó en la pequeña isla de Santo Antón, que completa el archipiélago a través de un puente de piedra.

La animación entre conciertos estuvo a cargo durante toda la primera jornada de Xavier Valiño, como DJ con su nombre artístico Dr. Wampush.

Esta edición de Sinsal llega con la novedad de una programación expandida para aquellas personas que no consiguen entradas para ir a la isla de San Simón o que buscan profundizar más en la cultura musical que envuelve al evento.

Los dos escenarios elegidos por la mañana fueron el planetario del Instituto Marítimo Pesquero y la cámara semianecoica -un recinto fuertemente insonorizado y blindado contra las interferencias electromagnéticas- de la Universidad de Vigo.

En el planetario estuvo Mateo Mena, que además de artista sonoro investiga los fenómenos situados entre la ecología y el electromagnetismo, con lo que ha diseñado dispositivos electrónicos que exploran la dimensión acústica de la naturaleza acorralada por la tecnología.

La cámara semianecoica fue el escenario de Carme López, artista, profesora e investigadora que se ha convertido en una figura de la música experimental.

Su actuación profundizó en los sonidos de tradición gallega en plena metamorfosis, junto con otros sonidos del día a día, y optó también por cambiar de espacio para apreciar distintas sonoridades fuera de la cámara, lo que causó sensación entre el público.

Dos artistas gallegos en dos espacios que no son habituales para un festival, pero que con esta original propuesta se convirtieron en los escenarios perfectos para un arranque de Sinsal que promete muchas sorpresas, en una programación expandida que también seguirá en Portugal y en el Camino de Santiago.

Sinsal continúa todo el fin de semana, el sábado con el estreno en España de un grupo alemán -todavía no desvelado- y las primeras actuaciones en Galicia de artistas llegados de Estados Unidos y Euskadi, además de conciertos de grupos de pop, punk o vanguardia desde Alemania, Reino Unido o Valencia, junto con un selector gallego. EFE

(foto)

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