España mira con optimismo al futuro tras conquistar quince medallas

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Redacción deportes, 19 jul (EFE).- El atletismo español mira con optimismo al futuro tras cerrar este domingo los Campeonatos de Europa sub-18 disputados en la localidad italiana de Rieta con un total de quince medallas, cuatro de ellas de oro, su mejor registro en la historia de esta competición.

Una cifra incomprensible sin actuaciones como la del gallego Mauro Seguín y la del aragonés Tristán Luño, que cumplieron con los pronósticos y firmaron este domingo un sensacional doblete en la final de los 400 vallas.

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Nadie había corrido esa prueba más rápido que los atletas españoles, que lideraban la clasificación europea del año con un tiempo de 50.51 segundos, en el caso de Seguín, y de 50.68, en el del Luño.

Marca a la que no tuvo que acercarse el coruñés Mauro Seguín, que se alzo con el oro con un crono de 50.62, por delante del zaragozano Tristán Luño, que se colgó la plata con un registro de 50.65.

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"La carrera ha sido muy buena, pero no perfecta, porque quería mejorar mi marca personal. Pero tras toda la temporada y tras correr las series y las semifinales aquí tenía las piernas un poco cansadas", señaló Seguín tras la prueba.

Quien sí logró mejorar su marca fue la pertiguista Alba Benito, que no sólo superó su mejor registro personal, sino que estableció un nuevo récord de España sub-18 tras colgarse la medalla de bronce con un mejor intento de 4,15 metros.

Benito, que llegaba a la cita con una mejor marca de 4,00 metros, mejoró en un centímetro la anterior plusmarca nacional de la categoría en posesión de Bárbara Cosculluela con una altura de 4,14 metros desde el año 2021.

Mejora que no sirvió, sin embargo, para que la atleta catalana pudiera discutir las dos primeras plazas del podio a las francesas Julie Bourgis, oro con una marca de 4,40 metros, nuevo récord de los campeonatos, y Isild Drouet, plata con 4,35.

Igualmente adornó su medalla de bronce con un nuevo récord de España sub-18 el madrileño Nicolás Ceballos, que se subió al tercer escalón del podio en la final de los 110 metros vallas con un tiempo de 13.35 segundos.

Ceballos, que se vio lastrado por los problemas que tuvo para superar la última valla, mejoró en una centésima la plusmarca nacional que él mismo estableció el pasado 5 de julio en Castellón tras coronarse campeón de España sub-18 con un crono de 13.36.

La navarra Gift Okunrobo, que el sábado de colgó la medalla de bronce en salto de longitud, conquistó este domingo su segundo metal en Rieti tras concluir tercera en la final de triple salto.

Okunrobo, que firmó un mejor intento de 13,23 metros, se quedó a 22 centímetros de la medalla de plata, que fue para la turca Eylul Donmez con un salto de 13,45.

Más lejos quedó la española de la ganadora, la búlgara Viktoria Angelova, que se impuso con una marca de 13,98 metros, tres centímetros más que el anterior récord de los campeonatos que poseía la española María Vicente con un salto de 13,95 desde el año 2018.

Pero Gift Okunrobo no fue la única en repetir podio, ya que Tristán Luño, que arrancó la jornada con un plata en los 400 vallas, volvió a subir al segundo escalón del podio en la prueba del relevo 1.000 metros.

El equipo español, integrado por Francisco de las Heras, Iker Piñeira, Alex Sola y Tristán Luño, que firmó un tiempo de 1:51.81, nuevo récord de España, tan sólo se vio superado por el cuarteto checo, que se impuso con una marca de 1:51.44 minutos.

Medalla de plata que sumar al bronce que el valenciano Alex Sangil logró con un tiempo de 3:57.70 minutos en una final de los 1.500 metros en la que los británicos Freddie Rowe (3:55.33) y Alistair Street (3:56.80) ocuparon los dos primeros puestos del podio.

Quince metales -cuatro oros, cinco platas y seis bronces- que permitieron al equipo español doblar prácticamente su mejor registro hasta ahora en la competición, las ocho preseas -cuatro platas y cuatro bronces- que logró en el año 2016 en Tiflis. EFE

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