Sinner alarga su dominio y Noskova asalta la élite

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Santiago Aparicio

Redacción deportes, 13 jul (EFE).- Sin Carlos Alcaraz en activo para alargar el pulso entre los dos dominadores en los tiempos recientes, Jannik Sinner a asentado su dominio en el circuito con la conquista de su segundo Wimbledon consecutivo, su quinto Grand Slam, al cierre de una edición donde emergió Linda Noskova, la nueva referente de la escuela checa y campeona en el cuadro femenino en el All England Club.

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Sinner se reencontró con el éxito en un Grand Slam. La ausencia del murciano desde abril aventuraba cierto absolutismo del jugador de San Cándido. Ocurrió en parte, porque el transalpino, que este lunes alcanza su semana 79 como número uno del mundo, acaparó victoria tras victoria cada uno de los Masters 1000 que disputó. No tuvo rival e igualó a Novak Djokovic como los únicos en lograr Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y Roma.

Pero llegó a Londres, al All England Club sin haber sido capaz de conquistar un título major en lo que va de temporada. En Australia sucumbió en semifinales ante Djokovic y Alcaraz ganó el título y amplió la brecha de trofeos grandes. Y en Roland Garros se desfondó y, de manera impensable, cayó en segunda ronda ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo. Ni siquiera llegó, neutralizado por el calor, a la segunda semana.

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Se echó a un lado Sinner que no volvió a coger la raqueta hasta Wimbledon. Mientras, al mismo tiempo, emergía una nueva versión de Alexander Zverev que se deshizo de su fama de perdedor y dio un paso al frente al ganar Roland Garros. Aprovechó la ausencia de Alcaraz y Sinner y la prematura eliminación de Djokovic para quedarse solo en el cuadro y amarrar el título. Su primer Grand Slam, un desahogo y un paso al frente en su autoestima.

Se vio en la final, donde mantuvo el tipo todo lo que pudo ante Sinner. No se dejó influenciar por los números. De catorce enfrentamientos, diez derrotas contra el italiano. Nueve consecutivas. Seis sin ganar un set. Era otro Zverev que aceptó el pulso y tomó ventaja. Amparado en su gran juego. Fue su quinta final de Grand Slam. Ya ha disputado las cuatro alguna vez aunque solo tenga un título. Su mejoría es evidente.

Sale de Londres como número uno el alemán que en semifinales frustró al público inglés con la eliminación de Arthur Fery, la nueva sensación del tenis británico y que llegó hasta semifinales. Fue la noticia del evento que volvió a coronar a Sinner que cerró la competición con su victoria 100 en los Grand Slam y que elevó su historial de victorias a treinta, seis en el 2026.

Wimbledon, además, dejó dudas sobre el futuro de Novak Djokovic. Su final cada vez está más cerca. Sigue entre los mejores pero no le alcanza para triunfar. Al menos como antes. Llega al tramo final pero no puede derribar a Sinner como en Australia tampoco pudo con Alcaraz. En su hábitat, en hierba, donde pretendía dejar su huella e igualar a Roger Federer, fue arrollado en semifinales por el campeón. El italiano no le dio opción y ganó con autoridad. Djokovic, con 39 años, salió dañado.

Solo tres derrotas en lo que va de 2026 (Djokovic, Mensik y Cerúndolo) realzan el recorrido de Sinner por el curso en vísperas de un necesario respiro antes de afrontar el último tercio.

Nuevos retos asume el jugador de San Cándido, que puede conquistar todos los Masters 1000 de la temporada. Ahora llega el cemento, donde se mueve a su antojo, en la etapa americana. Canadá y Cincinnatti y después del Abierto de Estados Unidos.

De momento nadie inquieta a Sinner, que acecha a Alcaraz en cuanto a títulos grandes. Ya está a solo dos del murciano con el de Nueva York a tiro.

Con más sufrimiento del esperado, después de desperdiciar cinco puntos de partido y tras agotar los tres sets, Linda Noskova se apuntó el duelo que acaparó la representación de la República Checa y tras ganar a su compatriota Karolina Muchova se coronó en Wimbledon, donde logró el primer Grand Slam de su carrera.

La jugadora de Prerov, bajo la atenta mirada de la legendaria Martina Navratilova, la pionera y más influyente tenista de la escuela checa, después consolidada en la historia de este deporte bajo la bandera estadounidense, consiguió el premio más importante de su carrera tras dos horas y media de vaivenes, nervios, aciertos y errores.

La campeona más joven de Wimbledon, con 21 años y 237 días desde su compatriota Petra Kvitova en el 2011, que lo consiguió con 21 años y 116 días, superó a su compañera de dobles olímpica y su amiga, con la que se ejercitó en los días previos en el All England Club.

Noskova reaviva el talento del tenis checo. Es la sexta tenista de su país que se impone en el tercer grande tras Martina Navratilova, Jana Novotna, Petra Kvitova, Marketa y Barbora Krejcikova. Nunca antes dos checas habían jugado en una final de un Grand Slam.

La tercera checa en los últimos cuatro años en ganar este título, después de Marketa Vondrousova (campeona de 2023) y Barbora Krejcikova (campeona de 2024) pone de moda otra vez el tenis de su país con un juego innovador, atrevido que se dejó ver en un evento donde las favoritas cayeron, una tras otra precipitadamente. Primero Iga Swiatek, la última campeona, y Elena Rybakina y después la número uno del mundo Aryna sabalenka. La estadounidense Coco Gauff fue la que más resistió, hasta seminales. Pero el protagonismo fue checo. EFE

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