La fuerza del banquillo

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Óscar Maya Belchí

Dallas (EE.UU.), 7 jul (EFE).- La selección española se clasificó para los cuartos de final del Mundial gracias a dos jugadores que entraron al partido contra Portugal desde el banquillo. Mikel Merino forzó la falta que inició la jugada y la concluyó con una sutil definición con la zurda. Y Ferran Torres filtró el pase que le dejó solo a Diogo Costa. El plan de Luis de la Fuente se cumple.

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Hay un mantra que repiten los seleccionadores españoles en distintas categorías: “Los jugadores más importantes son los que salen desde el banquillo”. No es una frase al azar, no es una frase preparada antes de comparecer ante la prensa; es una frase contrastada con hechos.

El título de la Eurocopa 2024 no se entiende sin los suplentes. El gol de Mikel Merino en la prórroga contra Alemania y el de Mikel Oyarzabal en la final ante Inglaterra. Revulsivos goleadores.

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Un mes después, la selección española se clasificó a la final de los Juegos Olímpicos tras eliminar a Marruecos en semifinales con un gol de Juanlu Sánchez en el minuto 85, 24 después de salir al terreno de juego. Y en la final, ante Francia, la selección local, Sergio Camello fue el héroe. Doblete en la prórroga y segundo oro olímpico para España.

Y la dinámica continúa en otro gran torneo, el más importante, de hecho. El Mundial en el que España persigue su segunda estrella de campeona.

Tras una ronda de dieciseisavos plácida ante Austria (3-0) llegó el mayor reto hasta la fecha: Portugal. Con el recuerdo de la final de la Liga de Naciones perdida, con el miedo de ser unos octavos con sabor a final, pero con confianza plena en pasar de ronda.

Luis de la Fuente no tocó su once titular. El mismo que goleó a Austria y a Arabia Saudí. Encontró su alineación de gala, como también encontró sus revulsivos.

En un partido con más dominio de balón y ocasiones para haberse adelantado en el marcador, en el minuto 85 el seleccionador español hizo un doble cambio. Fuera Pedri, aún sin encontrar su mejor versión, y Dani Olmo, el futbolista con más clarividencia en ataque hasta el momento. Dentro Fabián Ruiz y Mikel Merino.

Más físico en el centro del campo para sustentar el partido en los últimos minutos y en una potencial prórroga que eliminó de la ecuación el oportunismo de Mikel Merino.

Y lo hizo en una jugada que inició él mismo. Forzó la falta de Bernardo Silva, Rodri, listo y, sobre todo, rápido de ideas como nunca antes en el Mundial, puso rápido el balón en juego. La mente del Balón de Oro no pensaba en la prórroga.

Tampoco la de Ferran Torres. Ni en las críticas que arreciaron contra su figura por las ocasiones falladas durante el torneo. El polivalente delantero del FC Barcelona fue el primer cambio de Luis de la Fuente. Confianza plena, inquebrantable, hasta que llegó su momento.

Ferran recibió el balón de Rodri, control orientado de espaldas a portería hacia su izquierda para salvar al defensa que le encimó. Y ese espacio lo leyó a la perfección Mikel Merino. Un ‘6’ convertido en ‘9’ por Mikel Arteta en el Arsenal y que fue precisamente eso, más un ‘9’ que un ‘6’.

Desmarque al espacio y definición con la zurda pegada al palo ante la salida de un Diogo Costa que achicó rápido. Mikel Merino puso el 0-1 en un disparo tenso pero sin perder la calma, como si de un entrenamiento se tratase.

Dos futbolistas del banquillo firmaron la clasificación de España. En otro partido que confirmó la importancia de los revulsivos en la selección española. EFE

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