Condenado a casi seis años de cárcel por coacciones e intento de agresión sexual a su expareja

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El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado una pena de prisión de cinco años y once meses a un hombre que obligó a su expareja a llevarle en coche hasta su vivienda para, después, intentar agredirla sexualmente cuando ella se negó a tener relaciones con él.

El fallo del alto tribunal andaluz estima parcialmente el recurso de la defensa y reduce de 30.000 a 15.000 euros la indemnización a pagar por daños morales ya que la agresión sexual no llegó a consumarse al tiempo que no se constató la falta de alteraciones psíquicas o anímicas permanentes en la mujer.

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El tribunal considera "justa y proporcionada" la suma de 15.000 euros para compensar el intento de agresión, agravado además por la conducta coactiva y vejatoria previa a la que el agresor sometió a la joven.

La sentencia sostiene que el acusado, al que constaban antecedentes por lesiones en el ámbito de la violencia de género, se presentó sobre las 14,00 horas del 21 de junio de 2019 en la estación de servicio de Roquetas de Mar en la que su expareja, a la que había llamado varias veces, estaba lavando el coche.

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Una vez allí, le pidió que le llevara a su casa, por lo que tras la negativa de ella, le arrebató la cartera y el móvil para conminarla a que accediera a llevarle. De este modo, la mujer accedió con el propósito de poder recuperar sus cosas.

Al llegar al referido domicilio, el procesado le propuso a su expareja tener relaciones sexuales, pero como ella se negó, la sacó "a la fuerza" y "agarrándola del pelo" del vehículo para meterla en su casa.

Una vez dentro, intentó obligarla a mantener relaciones con él, si bien la mujer opuso una fuerte resistencia a pesar de que el acusado le arrebató parte de la ropa y la golpeó. Finalmente, al no conseguir su objetivo, la dejó marcharse.

Entre otros aspectos, el tribunal avala la versión creíble y veraz de la misma ante la ausencia de motivos espúreos en su denuncia, que se mantuvo de manera coherente y sin contradicciones relevantes durante todo el proceso, toda vez que las pruebas periciales de los médicos y forenses determinaron que las lesiones que presentaba eran compatibles con la agresión sufrida.

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