Estrella, la orca ibérica acusada de "atacar" embarcaciones, ofrece atún a un barco

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Cádiz, 30 jun (EFE).- Estrella, la orca ibérica a la que se achacan choques que han dañado embarcaciones en el estrecho de Gibraltar, ha sido grabada mientras llevaba pacíficamente una cabeza de atún a un barco, un comportamiento que, según los expertos, confirma que en las interacciones de estos cetáceos hay más de relación social, en forma de ofrenda, que de violencia.

La escena fue grabada este mes de junio en el estrecho de Gibraltar en una de las jornadas de trabajo de Save The Iberian Orca, una campaña que realiza la asociación WeWhale, con la autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), para conocer más y divulgar la vida de estos cetáceos en peligro crítico de extinción y que habitan desde hace miles de años el estrecho de Gibraltar.

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En esta zona en los últimos años las interactuaciones de las orcas con embarcaciones, especialmente veleros, han causado incidentes, al ocasionar desperfectos en las naves y, en ocasiones, dejarlas a la deriva.

Uno de los objetivos de Save The Iberian Orca es reducir el número de incidentes, promoviendo una mejor comprensión de estos cetáceos y demostrando que no atacan barcos, sino que sus acercamientos son una suerte de juegos sociales.

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 El episodio que han grabado "es uno de los momentos más impactantes que hemos documentado en todos nuestros años de trabajo de campo", relata Janek Andre, fundador y presidente de WeWhale y cofundador de la fundación Iberian Orca Guardians, en una nota de prensa.

"En las imágenes vemos claramente cómo Estrella trae el atún hasta nuestra embarcación, lo deja junto al casco y espera para ver qué hacemos. Hablamos del mismo individuo que el mundo ha aprendido a temer bajo el nombre de 'White Gladis', la supuesta orca que ataca embarcaciones. Sin embargo, lo que vemos aquí no es un monstruo. Vemos curiosidad, inteligencia y un nivel de complejidad social que debería hacernos reflexionar antes de repetir los mismos titulares de siempre", afirma.

Este comportamiento de las orcas ibéricas, que dependen en gran medida del atún rojo del Atlántico, guarda relación con un estudio científico publicado recientemente sobre el ofrecimiento de presas por parte de orcas salvajes y que ha recopilado numerosos casos documentados en diferentes regiones del mundo en los que orcas salvajes ofrecieron presas u otros objetos a personas, esperando una reacción por parte de los humanos antes de continuar.

"Compartir alimento y ofrecer presas son comportamientos de enorme importancia dentro de las sociedades de orcas", explica Cristina Otero Sabio, bióloga marina e investigadora de campo de WeWhale e Iberian Orca Guardians.

Estas conductas "pueden estar relacionadas con el aprendizaje social, el fortalecimiento de vínculos, la curiosidad o la comunicación. En este caso no podemos afirmar con certeza cuál era la intención de Estrella, pero la secuencia observada resulta extraordinaria", añade.

Solo sobreviven unas pocas decenas de orcas ibéricas, cada una de ellas conocida gracias a décadas de seguimiento mediante fotoidentificación y al estudio de sus relaciones familiares.

Por ejemplo, Estrella es "una madre, una cazadora y un miembro de una de las poblaciones de mamíferos marinos más amenazadas de Europa".

Estas imágenes "no cambian el hecho de que las interacciones con embarcaciones constituyen un asunto serio", señala Alexandra Johnston, experta en orcas y conservacionista de WeWhale e Iberian Orca Guardians, para quien "sí cuestionan la forma en que estos animales han sido retratados".

"Si queremos proteger tanto a los navegantes como a las orcas, debemos comprender su comportamiento en lugar de demonizar a individuos concretos. El miedo, por sí solo, nunca generará coexistencia. El conocimiento, el respeto y la acción responsable sí pueden hacerlo". EFE

(vídeo)

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