Penado con 17 años de cárcel por violar y maltratar habitualmente a su pareja en Almería

Guardar
Google icon

Almería, 27 jun (EFE).- La Audiencia de Almería ha condenado a un total de 17 años y siete meses de prisión a un hombre por agredir sexualmente, amenazar y someter a maltrato físico y psicológico continuado a su pareja, en una espiral de violencia que con frecuencia ocurría en presencia de las dos hijas menores de edad, que convivían en el domicilio familiar.

La sentencia de la Sección Tercera, a la que ha tenido acceso EFE, considera probado que el encausado mantuvo una actitud de constante menosprecio y dominación hacia la víctima durante los últimos años de su relación.

PUBLICIDAD

El tribunal señala que el individuo la aisló de sus familiares y amigos, controlaba su vestimenta y la amedrentaba reiteradamente. A este clima de control se sumaron agresiones físicas previas, destacando un episodio en septiembre de 2024, cuando la golpeó en el rostro provocándole una herida en la frente que no recibió asistencia médica por el miedo de la perjudicada.

El desencadenante final y más grave ocurrió en la madrugada del 7 de octubre de 2024. El fallo judicial relata que el condenado llegó al domicilio y despertó a la mujer zarandeándola, profiriendo insultos denigrantes y diversas amenazas de muerte.

PUBLICIDAD

Acto seguido, y ante el llanto de la víctima, le propinó un fuerte golpe en el rostro. La situación motivó que la hija mayor, de 16 años, cogiera a su hermana de 4 años para aislarla del conflicto y alertara telefónicamente a la policía.

Mientras tanto, el agresor trasladó por la fuerza a la víctima hasta el dormitorio principal, cerró la puerta y la intimidó de forma violenta con la finalidad explícita de "forzarla a mantener relaciones sexuales con él".

Pese al terror de la perjudicada y a su rotunda negativa pidiéndole que parase, el procesado la agredió y consumó la violación. Los agentes de la Policía Local que acudieron a la vivienda encontraron a la mujer huyendo de la habitación presa del pánico, con hematomas, y al encausado desnudo en el interior del cuarto.

Frente a la versión de la defensa, que alegó una intoxicación por consumo de estupefacientes para justificar una amnesia temporal, los magistrados otorgan absoluta credibilidad al testimonio de la afectada.

Su relato fue corroborado por el parte de lesiones, las pruebas biológicas y la declaración de su hija adolescente. Las periciales forenses confirman que la perjudicada padece un síndrome ansioso-depresivo y un trastorno de estrés postraumático moderado.

En consecuencia, la sala impone 13 años de cárcel por el delito de violación —apreciando atenuante por drogadicción—, dos años por maltrato habitual, 21 meses por dos delitos de maltrato, diez meses por amenazas continuadas y quince días de localización permanente por vejaciones.

Asimismo, se dictamina la privación de la patria potestad sobre su hija menor durante tres años, la inhabilitación absoluta para trabajar con menores por 23 años, dos décadas de orden de alejamiento, ocho años de libertad vigilada y el pago de una indemnización de 50.440 euros por las lesiones y los profundos daños morales ocasionados. EFE

mma/av/sgb

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD