Sergio Canales: el luchador incansable vuelve a casa

Guardar
Google icon

Pablo G. Hermida

Santander, 22 jun (EFE).- Sergio Canales (Santander, 1991) regresa al Racing, el club de su vida, tras 16 años de éxito futbolístico y una lucha sin cuartel contra las lesiones que ha marcado tanto su trayectoria profesional como personal.

PUBLICIDAD

El talento técnico de Canales está tan fuera de duda como su capacidad para levantarse ante las adversidades. Hasta en tres ocasiones se ha recuperado de una de las lesiones más temidas en el fútbol, la rotura del ligamento cruzado anterior -dos en su rodilla derecha y una en la izquierda-.

Las lesiones no le han impedido vivir una prolija carrera en el fútbol español y también una experiencia de tres años en el Rayados de Monterrey mexicano.

PUBLICIDAD

Ahora, se oficializa lo que el racinguismo llevaba anhelando años y en un momento en el que el Racing necesitará figuras con experiencia para poder cuajar una buena temporada en una competición que Canales conoce perfectamente.

El centrocampista del barrio santanderino de Valdenoja acumula 384 partidos en la máxima categoría del fútbol español, en los que ha anotado medio centenar de goles y ha repartido cerca de 40 asistencias.

Un luchador por naturaleza y una persona normal, así define a este futbolista su entorno. "Cuando se lesionaba, era él mismo quien tenía que animar a los demás", recuerdan desde su círculo.

Tiene tres hijos -dos niñas y un niño- a los que dedica, junto a su esposa, con quien lleva toda la vida, todo el tiempo que puede fuera del campo.

También es generoso y bromista, pero, eso sí, con sus amigos, que siguen siendo los de la infancia. De puertas para afuera, Sergio Canales muestra un carácter más introvertido que contrasta con su personalidad arrolladora dentro del terreno de juego.

Se acuesta y se levanta pronto para poder completar varias sesiones de entrenamiento. "Se cuida mucho, de otro modo no habría tenido la carrera que ha tenido", asegura un amigo suyo.

Además del fútbol, el baloncesto y el tenis de mesa son otros deportes que se le dan bien. También practica golf, pádel o tenis, aunque en estos no es tan bueno, pero sí igual de competitivo.

Ahora se dedica también a devorar libros, sobre todo relacionados con ejemplos de superación.

Ese es el leitmotiv de su vida, la superación, que también se refleja en algunos de los deportistas que admira el cántabro: Rafael Nadal, LeBron James o Carolina Marín. Todos ellos con un denominador común: una carrera exitosa pese a las lesiones.

Sus 'pinitos' empresariales también han estado relacionados con la salud física. Es confundador de 'Breakers', una clínica situada en Valencia que ofrece fisioterapia, traumatología, readaptación y preparación deportiva.

El canterano verdiblanco despertó el interés de los grandes clubes europeos tras una aparición fulgurante con el club de su tierra en la temporada 2009-2010 y varios goles para el recuerdo, entre ellos un doblete en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Al terminar la campaña, con 19 años, puso rumbo a un Real Madrid plagado de estrellas -entre ellas Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema o Casillas- y que, como ahora, lideraban Florentino Pérez y José Mourinho.

Tras convencer al técnico portugués durante la pretemporada, no contó con demasiadas oportunidades y se marchó cedido al Valencia, donde comenzó su calvario con la rodilla.

En esa fatídica temporada 2011-12 sufrió dos roturas de cruzado, aunque el conjunto 'ché' efectuó la opción de compra.

Después, en enero de 2014, la Real Sociedad pagó 3,5 millones por su traspaso. Permaneció en Donosti hasta 2018, cuajando buenas campañas y volviendo a superar en su cuarta temporada una nueva lesión de rodilla.

Tras expirar su contrato, se marchó al Betis de su paisano Quique Setién. Y en el Benito Villamarín encontró su mejor versión.

Llegó a ser el capitán y logró su debut con la selección nacional, además de conseguir la Copa del Rey en 2022.

En el verano de 2023 se unió al Rayados del Monterrey en un traspaso de 10 millones de dólares más otros 5 en variables.

Durante estos tres años, el santanderino ha anotado 44 goles y ha repartido 23 asistencias. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD