El destacamento de Bustarviejo (Madrid) reivindica la memoria de los presos republicanos

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Madrid, 4 jun (EFE).- El Gobierno ha instalado en Bustarviejo (Madrid) una placa que identifica como lugar de memoria democrática los antiguos destacamentos penales franquistas vinculados a la construcción de la línea ferroviaria Madrid-Burgos, un reconocimiento a los miles de presos republicanos que fueron sometidos a trabajos forzados durante la dictadura.

El acto ha estado presidido por el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, pocos días después de que el Boletín Oficial del Estado publicara, el pasado 21 de mayo, la declaración como lugar de memoria democrática de los once enclaves asociados a estos destacamentos penales.

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Durante la jornada se ha recordado como, entre 1941 y 1955, alrededor de 6.000 presos republicanos trabajaron en condiciones extremas en la construcción del ferrocarril, especialmente en la excavación de túneles y otras infraestructuras ferroviarias, dentro del sistema de Redención de Penas del Patronato de la Merced.

Durante su intervención, Torres ha calificado los destacamentos penales como “una de las mayores atrocidades que se cometieron durante la dictadura” y ha recordado que la construcción de la línea ferroviaria supuso “catorce aciagos años de injusticia, inhumanidad y penurias” para quienes habían sido condenados, según ha subrayado, por defender la democracia.

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En esta línea, el ministro ha destacado que la represión afectó también a las familias de los presos, muchas de las cuales se trasladaron a vivir junto a ellos en condiciones de extrema precariedad.

Como ejemplo ha citado el caso de Lucía Díaz, nacida en una chabola de cuatro metros cuadrados bajo un puente que su padre construía mientras cumplía condena en régimen de trabajos forzados.

Otro de los casos fue el de Teofilo Sánchez, hijo de un condenado, quien ha relatado durante el acto que conoció a su padre con seis años, por el que vivió en las inmediaciones del destacamentos durante cuatro años.

“Fue una doble condena”, ha afirmado Torres, quien ha señalado que junto a los presos también sufrieron sus mujeres e hijos en unos enclaves donde “todavía hoy se respira desolación”.

El titular de Memoria Democrática ha defendido que la declaración de estos espacios constituye un acto de justicia, reparación y garantía de no repetición, además de una herramienta para que las nuevas generaciones conozcan lo ocurrido durante la dictadura franquista.

En declaraciones a los medios, Torres ha invitado a recorrer los once destacamentos penales para conocer un episodio que considera fundamental en la defensa de la memoria democrática.

Asimismo, ha destacado la labor de las asociaciones memorialistas para evitar el olvido de las víctimas y ha reiterado el compromiso del ministerio de seguir instalando placas en todos los lugares de memoria democrática que vayan siendo declarados. EFE

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(foto) (vídeo)

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