Madrid, 29 may (EFE).- El Tribunal de Cuentas ha identificado debilidades en los sistemas de gestión y seguimiento de las operaciones de las líneas de avales ICO COVID, dentro de las cuales a fecha de 30 de septiembre de 2025 se habían comunicado impagos en 116.450 operaciones, en tanto que 366.135 ya estaban amortizadas.
Estas líneas de avales se pusieron en marcha entre 2020 y 2022 para facilitar liquidez y acceso a la financiación a empresas y autónomos durante la pandemia.
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En su informe, el Tribunal de Cuentas dice que ha habido retrasos en los procesos de revisión de las operaciones, singularmente de las que tenían impagos, lo que en algunos casos dio lugar al abono de avales correspondientes a operaciones que posteriormente fueron invalidadas y a otros riesgos de control.
Según el Tribunal de Cuentas, ha habido incidencias relacionadas principalmente con las validaciones automáticas aplicadas en las extensiones de las operaciones, en las comunicaciones al Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones (BDNS) y en la fiabilidad de algunos datos registrados en la aplicación Banc@ico.
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Por ello, el Tribunal de Cuentas recomienda reforzar aspectos concretos de los sistemas de gestión, transparencia y evaluación para la gestión de posibles futuras líneas de avales.
El informe indica que, si se cumplen las mismas condiciones de ingresos e impagos que ha habido, el importe de los avales que abonaría el ICO podría ascender a 6.795 millones de euros y calcula que el coste final de la medida para el Estado podría alcanzar los 3.800 millones de euros.
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La cantidad es el resultado de restar a los 6.795 millones de euros 3.000 millones del fondo creado para pagar los avales y que se ha nutrido de las comisiones que el ICO ha cobrado a los bancos por las garantías que les ha ofrecido.
El Tribunal de Cuentas afirma que las líneas de avales ICO-COVID permitieron movilizar un volumen muy elevado de financiación y "constituyeron un instrumento eficaz de apoyo financiero para la supervivencia empresarial y mejora de la liquidez", especialmente en microempresas y pymes, y un 78 % de las empresas beneficiarias (388.420) continuaban activas en 2025.
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A través de las líneas ICO-COVID, se formalizaron más de 1,19 millones de operaciones con una financiación de más de 140.736 millones de euros y un importe avalado de 107.020 millones.
El saldo vivo avalado pendiente de amortizar se situaba a 30 de septiembre del año pasado en 38.187 millones de euros (el 36 % del importe inicial).
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Según el Tribunal de Cuentas, aunque los avales fueron eficaces para la supervivencia de las empresas, "aumentaron su endeudamiento, con impactos limitados y puntuales en el empleo y la reactivación económica".
A 30 de septiembre de 2025, 707.287 operaciones avaladas por un importe de 59.842 millones de euros y con 32.992 milllones de saldo vivo continuaban en cumplimiento.
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Un total de 366.135, avaladas con 39.649 millones, ya habían sido amortizadas a esa fecha, mientras que 116.450, avaladas con 6.716 millones y con un saldo vivo de 5.195 millones, habían comunicado impagos. EFE
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