Si estás embarazada o tienes dolor de cadera, duerme con una almohada entre las piernas: estos son todos sus beneficios

Esta medida nocturna no sustituye a ningún tratamiento médico, pero ayuda a reducir la tensión lumbar

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Mujer embarazada de cabello oscuro duerme de lado en una cama con sábanas blancas. Viste ropa de dormir clara y tiene una almohada entre las rodillas.
Una mujer embarazada duerme de lado en su cama, utilizando una almohada entre las rodillas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dormir con un cojín entre las rodillas puede mejorar la alineación de la columna, la pelvis y las caderas en aquellas personas que duermen de lado. Esta medida de confort nocturno no sustituye a ningún tratamiento médico, pero puede reducir la tensión lumbar y hacer que el descanso sea más estable.

La utilidad se concentra en las personas que descansan de lado y en embarazadas desde el segundo trimestre porque en esa postura la pierna superior tiende a caer hacia el colchón, rota la pelvis y provoca una ligera tensión lumbar. El efecto depende del grosor del cojín y de que las rodillas estén separadas sin abrir en exceso las piernas.

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Según My Personal Trainer, el problema es mecánico, ya que al superponerse las piernas durante horas la rodilla de arriba puede deslizarse hacia delante y arrastrar con ella la pelvis. Ese gesto repetido modifica la disposición de la zona lumbar y aumenta la tensión sobre músculos, articulaciones y ligamentos.

Beneficios de dormir con un cojín entre las rodillas

Uno de los efectos más claros es una mejor distribución del peso. Cuando las rodillas permanecen en contacto directo, la presión de una articulación sobre otra puede resultar molesta, sobre todo si hay sensibilidad articular, dolor de rodilla o una complexión muy delgada.

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El apoyo blando limita el roce y hace más sostenible la postura lateral. También puede ser útil si hay dolor de cadera porque sostiene la pierna superior y reduce la tracción sobre los tejidos de la región glútea y pélvica.

En el caso del dolor de espalda, el cojín puede aliviar cuando la molestia está relacionada con la postura adoptada durante la noche. Puede ayudar a quienes se despiertan con rigidez lumbar o con sensación de espalda contraída, ya que una posición más ordenada descarga parte del trabajo de la musculatura lumbar durante el sueño.

Ese recurso también puede aportar confort en casos de ciática, dolor de cadera o molestias lumbopélvicas, así como en personas con rigidez lumbar al despertar, tensión de los glúteos o molestias en la zona sacroilíaca. También puede resultar útil ante protrusiones o hernias discales, pero solo como medida de comodidad.

Cuándo conviene usar un cojín entre las rodillas

El mayor beneficio se observa en quienes duermen de lado, una postura frecuente que exige buen soporte para que hombros, pelvis y piernas no queden desalineados. El medio explica que el cojín puede reducir los microdespertares causados por tensiones o puntos de presión, siempre que tenga una altura adecuada: si es demasiado fino, sostiene poco; si es demasiado alto, altera la alineación.

La Comisión de Salud Pública ha aprobado la propuesta de modificación del programa de cribado poblacional de cáncer de mama en el Sistema Nacional de Salud (SNS), que amplía la población objetivo para incluir a mujeres de entre 45 y 74 años. (Fuente: Ministerio de Sanidad)

Durante el embarazo, en especial desde el segundo trimestre, dormir de lado suele resultar más cómodo y se recomienda con frecuencia. Con el cambio del centro de gravedad y el crecimiento del abdomen, puede aumentar la presión sobre pelvis, caderas y zona lumbar, de modo que colocar un cojín entre las rodillas y otro bajo el abdomen mejora el apoyo. Para hacerlo bien, se recomienda tumbarse de lado y flexionar ligeramente las rodillas, sin llevarlas demasiado hacia el pecho. El cojín debe colocarse entre ambas para que queden alineadas y no se compriman, mientras que tobillos y pies deben mantener una posición natural.

Las personas que se mueven mucho por las noches pueden preferir un cojín más largo o uno corporal porque ofrece más estabilidad y sostiene también parte de las piernas. En cambio, aquellas que duermen boca arriba no deben colocarlo entre las rodillas sino debajo de ellas, lo que reduce la tensión lumbar y ayuda a mantener la curvatura natural de la espalda. En caso de dormir boca abajo, este apoyo no aporta ningún beneficio porque la posición prona ya somete a carga al cuello y a la región lumbar.

Sobre el modelo de cojín, no hay uno válido para todo el mundo. Puede servir uno normal, si no se aplasta enseguida, aunque los específicos para rodillas suelen ser más estables y adaptarse mejor a la forma de las piernas.

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