Sevilla, 19 may (EFE).- Un informe de la Inspección Educativa, elaborado pocos días después del suicidio, el pasado octubre, de Sandra Peña, constató que el colegio privado concertado de esta alumna sevillana de 14 años, víctima de un posible caso de acoso escolar, no habría adoptado medidas adecuadas frente a la situación que padecía.
Fuentes de la Consejería de Desarrollo Educativo han informado a EFE sobre este informe, cuyo contenido adelanta este martes el Diario de Sevilla, tras conocerse el archivo provisional de la querella que los padres de Sandra presentaron por la posible responsabilidad de centro Irlandesas de Loreto, donde un Juzgado de Menores investiga de forma paralela a tres alumnas señaladas como presuntas acosadoras.
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El referido informe concluye que no consta que el centro iniciara un procedimiento corrector ante las presuntas conductas contra la joven, lo que chocaría con lo dictaminado respecto a la querella de sus padres por el juez para justificar su archivo.
El instructor señaló en su auto, al que tuvo acceso EFE, que el colegio sí adoptó medidas de protección tras reunirse con la familia en septiembre de 2025, como la separación de las presuntas acosadoras y el seguimiento psicopedagógico, y se refirió a la falta de relación de causalidad entre la actuación del centro y el suicidio, ocurrido fuera de las instalaciones escolares.
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Los inspectores de Educación corroboran en su informe al menos tres incidentes entre Sandra y sus presuntas acusadoras, que habrían incluido insultos y vejaciones, y creen que los hechos deberían haber supuesto la apertura del correspondiente protocolo de acoso y de autolisis.
Tras conocerse el archivo provisional de la querella contra el centro, los padres de Sandra Peña anunciaron que recurrirán una decisión que los "hunde y destroza más", mientras que el colegio reiteró que siempre actuó "guiado por la responsabilidad, la prudencia y la voluntad de proteger" a la alumna.EFE
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