La residencia de la Asociación contra el Cáncer atendió a 2.000 pacientes en 2025

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Juliana Leao-Coelho

Madrid, 16 may (EFE).- Casi dos mil personas procedentes de toda España recibieron asistencia el año pasado en la residencia oncológica de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en Madrid, que ha incorporado un equipamiento que está "cambiando la vida" a los pacientes en tratamiento con fisioterapia.

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En la sede madrileña de la AECC los pacientes acceden a residencia oncológica, apoyo psicológico (individual o en grupo), atención social, ejercicio físico y fisioterapia, además de las labores de voluntariado.

Solo hay que marcar el teléfono 900 100 036, a cualquier hora del día, para acceder a las ayudas sociosanitarias y materiales, que incluyen sillas de ruedas, camas articuladas o pelucas, de forma gratuita.

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Además, la residencia de la AECC alberga a pacientes de toda España con pocos recursos y a sus familiares mientras reciben tratamiento en la capital, 1.848 pacientes el año pasado, un 25 % procedente de Andalucía.

"Fue mi mujer quien me empujó a ponerme en contacto con la asociación al iniciar mi tratamiento. Yo era bastante reacio, pero tras mis primeras conversaciones con la psicóloga, mi percepción cambió radicalmente", relata a EFE Javier Fernández.

"La ayuda que estaba recibiendo logró que yo fuera asumiendo y normalizando mi condición de paciente oncológico. Cuando mi tratamiento avanzó, pude llegar a la cirugía y, en el posoperatorio, se me plantea la recuperación física. De nuevo desde la asociación me dieron una inestimable ayuda", asegura este usuario.

Desde la primera exploración para "comprobar mi estado basal tras la cirugía, tuve la suerte de asistir a talleres para mejorar mi condición por mi neuropatía y directamente a sesiones de trabajo físico presencial", continúa Javier.

"Solo tengo palabras de agradecimiento para los profesionales que están involucrados en nuestra atención: psicólogos, fisioterapeutas y trabajadores sociales", apostilla el paciente.

La asociación cuenta con un ecógrafo de última generación que está suponiendo "un gran avance en la recuperación física, porque permite que las personas vean qué músculos están moviendo en cada momento", explica Carlota una de las fisioterapeutas.

Mónica, operada dos veces de cáncer de apéndice, contactó con la asociación tras la segunda cirugía. "Necesitaba recuperarme con fisioterapia y salí contenta desde la primera sesión. Mirando el ecógrafo, me explicaban lo que iba viendo y cómo respirar para mover justo los músculos que queríamos", relata.

"Tenía que fortalecer mi faja abdominal y sin el ecógrafo probablemente tardaría muchísimo más en recuperarme. Es una herramienta útil, práctica e indolora", según su testimonio.

Para María, que tuvo cáncer de mama, "el apoyo de la valoración de los fisioterapeutas debe llegar a todo el mundo porque te cambia la vida". Tras la primera cirugía, "no tenía movilidad casi y nada de fuerza en el brazo que estaba dormido y con dolores irradiando hasta la muñeca".

De repente, "no te puedes vestir, no te puedes lavar la cabeza, cosas tan simples del día a día. La valoración de la fisio fue radical", añade. En clases grupales "practicábamos ejercicios para estimular la musculatura que necesitas para alcanzar mayor movilidad y fuerza".

En los hospitales hay fisioterapia, pero "no es suficiente. Aquí te enseñan qué tipo de músculos estás moviendo con cada ejercicio, dónde tienes que notar que vas aumentando en potencia. Es imposible en la Seguridad Social porque no existe este seguimiento".

"He conseguido levantar peso con el brazo operado, casi igual que con el otro brazo", concluye esta usuaria de 48 años con dos hijos menores que también pone en valor "el apoyo emocional".

Otra paciente, Pilar, tenía que "fortalecer el suelo pélvico antes que los abdominales de zona externa", tras pasar por una cirugía de cadera a cadera. De ahí la importancia de las valoraciones del ecógrafo, para "ver si estaba consiguiendo activar los músculos internos, algo que sería muchísimo más complicado sin esa guía".

Casi 9.000 personas son atendidas cada año en las instalaciones de la asociación en Madrid, donde trabajan 150 profesionales altamente cualificados, entre oncopsicólogos, fisioterapeutas y trabajadores sociales que también acompañan a familiares y cuidadores, con sesiones individuales, grupales, presenciales o telemáticas. EFE

(Recursos de archivo en EFEServicios: 55010657131)

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