Gavira sueña despedirse con sus quintos JJOO: “Pase lo que pase, 2028 será mi último año”

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Carlos Pérez Gil

Madrid, 12 may (EFE).- El jugador de vóley playa Adrián Gavira tiene decidido que “pase lo que pase”, 2028 será su despedida después de casi dos décadas al máximo nivel y confía en poder cerrar su trayectoria deportiva en los Juegos de Los Ángeles de ese año, que serían su quinta cita olímpica.

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“No me tengo que replantear nada. Ya lo tengo decidido. Pase lo que pase, 2028 será mi último año. Espero que las lesiones no me retiren antes. Me marco la meta de llegar a 2028. Ojalá pueda despedirme en unos Juegos”, explica a EFE Gavira en una entrevista con EFE junto a su pareja deportiva, Alejandro Huerta.

Gavira, quien cumplirá 39 años en septiembre, hace tándem con Huerta, de 28, desde que Pablo Herrera decidió retirarse tras sus sextos Juegos en París 2024, donde logró diploma olímpico con el jugador de San Roque (Cádiz) después de 16 años de pareja.

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“Fue una despedida preciosa vivirla con él. Me la llevé conmigo y espero poder revivirla como protagonista en Los Ángeles”, evoca Gavira la ovación de más de un minuto que sirvió de colofón a la carrera de Herrera tras perder en los cuartos de final ante los noruegos.

Para el gaditano, la clave de prolongar la carrera deportiva es “no perder nunca la ilusión”, al margen de mantener el buen estado físico después de la operación de rodilla a la que se sometió en marzo del pasado año.

“Cuando se duda, el día a día no se lleva tan bien. Si no tengo esa motivación día a día, no se consigue mejorar. Nunca me imaginé poder llegar a unos Juegos y ahora voy a pelear para poder estar en unos quintos”, se conjura.

Gavira y Huerta ocupan en la actualidad el puesto 41 en el 'ranking' mundial y ya suman un título internacional, obtenido en el Beach Pro Tour de Filipinas en noviembre pasado en la categoría ‘challenge’, el tercer peldaño del circuito, además del campeonato de España de 2025.

Para el jugador tinerfeño, Los Ángeles sería su estreno olímpico. “Es el sueño de todo deportista y en vóley playa, es lo más grande en lo que se puede competir”.

Huerta, que hasta el relevo hacía dúo con su hermano Javier, subraya que competir al lado de Gavira le permite “pensar en grande en el presente y en el futuro”.

Asume que Herrera es insustituible, con lo que su reto no es suplantarlo: “Hacer lo que él hizo es prácticamente imposible. No he pensado que tengo que ser como él porque soy totalmente diferente y sería un problema si intentara sustituirlo porque sería muy difícil. Me centro en mi carrera”.

El jugador sanroqueño se muestra “muy ilusionado” con su nueva etapa y valora “las ganas que tiene” su compañero de clasificarse para Los Ángeles, lo que para él es “una motivación extra”, y se muestra optimista con los resultados esta temporada, donde el plato fuerte es el Europeo que se celebrará en agosto en Polonia.

La asignatura pendiente es, a su juicio, mejorar la comunicación en la cancha “para que el equipo encaje mucho mejor”. “Con Pablo, sólo con mirarnos ya sabíamos lo que había que hacer, lo que pensábamos, lo que sentíamos. Ahora, me tengo que adaptar a esa situación con Álex”, reflexiona.

Gavira y Huerta, que este martes y miércoles disputan la fase preliminar de la Liga de Naciones en Madrid, se entrenan en el centro de tecnificación de Lorca (Murcia), de la Real Federación Española de Voleibol.

En el caso del andaluz, en cuanto puede y no tiene viajes, se escapa a su residencia en Nerja (Málaga) para estar con su hijo de once meses, que se ha convertido en otra ilusión extra para cumplir su sueño de retirarse en Los Ángeles. EFE

(foto) (vídeo)

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