Sanidad avisa de que la disponibilidad del sedante Tranxilium se retrasa a septiembre

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Madrid, 7 may (EFE).- La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha advertido este jueves de que los problemas de suministro que empezaron el año pasado del sedante inyectable Tranxilium, usado en intervenciones quirúrgicas de todo tipo, estados agudos de ansiedad o endoscopias, se prolongarán hasta septiembre.

Inicialmente, en agosto de 2025, la agencia dependiente del Ministerio de Sanidad informó de que el fármaco volvería a estar disponible en junio de 2026, pero un retraso en su fabricación ha conllevado que la incidencia se extienda hasta al menos septiembre de este año, tal y como le comunicó Neuraxpharm Spain, la compañía responsable de Tranxilium 20 mg polvo y disolvente para solución inyectable.

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Aunque la Aemps ha intentado importar medicamento extranjero, por el momento no ha sido posible localizar unidades de otros mercados.

En España no existe otro fármaco autorizado y comercializado que contenga clorazepato dipotásico como principio activo para la vía parenteral, pero sí que hay otras benzodiazepinas disponibles en formulación inyectable, como diazepam o clonazepam, que podrían considerarse como alternativas en diversas situaciones o escenarios clínicos, señala el comunicado.

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No obstante, la Aemps puntualiza que "es importante destacar que no todas las indicaciones son coincidentes y quizá no todos los pacientes tratados con clorazepato dipotásico puedan tener una transición adecuada a estas alternativas".

Actualmente, los medicamentos inyectables comercializados que contienen diazepam y clonazepam no presentan problemas de suministro. En cambio, lorazepam inyectable (Temelor 4 mg/ml solución inyectable EF), que también podría considerarse como una alternativa, sí que presenta incidencias y, de momento, no se dispone de una fecha prevista para su restablecimiento.

Tranxilium está indicado en situaciones que requieren una ansiolisis y/o una sedación de urgencia, como estados agudos de ansiedad y angustia, neurosis y psiconeurosis; alcoholismo y curas de desintoxicación etílica o de otras drogas; anestesia y reanimación médico-quirúrgica; preparación para las endoscopias, exploraciones paraclínicas e intervenciones quirúrgicas de todo tipo.

Se usa también para el tratamiento coadyuvante del tétanos, a altas dosis; infarto de miocardio, crisis asmáticas y durante la preparación y el desarrollo del parto.

Por todo ello, la agencia recomienda a los profesionales sanitarios que deriven a sus pacientes a otras formulaciones inyectables con benzodiacepinas disponibles en el mercado nacional (diazepam o clonazepam) en aquellas situaciones en las que sea posible, hasta la resolución del problema de suministro. EFE

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