Fiscal de Medio Ambiente cifra en "solo" 86 las condenas por incendios forestales en 2025

Guardar
Google icon

Madrid, 7 may (EFE).- El fiscal de Medio Ambiente, Javier Rufino, ha cifrado en "solo" 86 las condenas por incendios forestales en 2025 y ha compartido "la frustración de la ciudadanía" ante el problema del fuego en España tras advertir de la enorme complejidad de la investigación para obtener pruebas concluyentes sobre la autoría de los delitos ambientales, "no es nada fácil", ha insistido.

"No es una cuestión de falta de interés", porque "atención se le presta toda la posible", ha asegurado el representante del Ministerio Público.

PUBLICIDAD

Ha advertido de "las dificultades probatorias que tiene un medio natural que es tan inmenso, en el que todavía no tenemos medios como para asegurar la prueba", ha explicado.

La determinación de "quién es el autor, no mero sospechoso", y vincularlo directamente, sea por prueba directa o sea por indicios al delito, no es nada fácil en esta materia, ha añadido.

PUBLICIDAD

"Yo comprendo la situación de frustración de la ciudadanía, porque es mi frustración también", ha asegurado.

Rufino ha hecho estas declaraciones en una jornada sobre incendios forestales organizada por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Montes, Forestal y del Medio Natural de Madrid, el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales y Graduados en Ingeniería Forestal y del Medio Natural, el Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, la Asociación En el Medio y el Instituto de la Ingeniería de España.

La cifra de condenas por incendios forestales "cuantitativamente" no ha sido alta en 2025; no ha sido por falta de interés ni actuaciones de jueces, fiscales y Policía, el problema con los delitos ambientes es que es muy difícil obtener pruebas concluyentes, ha asegurado.

"No son nada fáciles las investigaciones penales por delitos ambientales", ha incidido.

A la pregunta de una periodista sobre si existe impunidad frente a los delitos ambientales, Rufino ha defendido el trabajo de jueces, fiscales y fuerzas de seguridad, tras destacar las dificultades graves que hay de prueba en cuestiones sobre biodiversidad en general.

El año pasado se hicieron 1.478 acusaciones en materia medioambiental general, incluidos delitos urbanísticos, patrimonio histórico, flora, fauna, maltrato animal; solo 117 fueron acusaciones por incendios forestales.

De las 1.036 condenas que hubo el año pasado, "solo 86 fueron por incendios forestales",  ha asegurado Rufino.

Ha explicado que la adopción de medidas como la prisión provisional requiere "indicios muy sólidos" y una elevada confianza en que finalmente habrá condena.

En los incendios forestales intencionados, cuando se identifica claramente al autor "lo normal es ordenar una prisión preventiva y desde luego imponer una condena".

Sin embargo, "normalmente no se sabe quién es el autor o no se sabe desde el principio".

 Las limitaciones derivan del propio escenario en el que se producen los fuegos: grandes extensiones de monte y ausencia de medios suficientes para asegurar pruebas.

Rufino ha aprovechado la intervención para instar a determinar "bien" el importe de las indemnizaciones exigidas, no solamente a bienes de particulares o bienes de dominio público, sino también en servicios forestales, valores medioambientales....

Asimismo, en afectación de acuíferos o de las aguas subterráneas que se contienen en ellos, la afectación de la cantidad y la calidad del agua, uso de medios materiales para la extinción del incendio, tasa de agua, etcétera.

Ha dicho además que "son muy importantes los planes de prevención" del fuego de los municipios. "Nos sirven de herramienta para luego dar una respuesta penal adecuada a los supuestos de negligencia con resultado de incendio forestal".

En la misma jornada, el capitán Agustín Millán, del Seprona-Guardia Civil, ha advertido del abandono progresivo del medio rural, que está agravando el impacto de los fuegos y favoreciendo la acumulación de masa forestal sin gestionar.

En los incendios forestales, ha proseguido, la desaparición de actividades tradicionales, especialmente la ganadería extensiva ha tenido consecuencias directas en el monte. Sobre todo la ganadería de ovino y caprino hacían "una limpieza muy natural del monte y ahora se ha dejado de lado por otro tipo de negocio o de actividad económica". EFE

Google icon

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD