Corrida en la mexicana Aguascalientes premia la lidia despegada del español De Justo

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Borja Ilián

Aguascalientes (México), 26 abr (EFE).- La cuarta corrida de la Feria de San Marcos, en la localidad de Aguascalientes, finalizó este domingo con dos orejas para el español Emilio de Justo y una para el mexicano Luis David.

El también nacido en México, Diego San Román, no obtuvo apéndices. Los toros del hierro De la Mora resultaron descastados y sin fondo, pero de correcta presentación en general.

Se registró tres cuartas de entrada en la Monumental de Aguascalientes, con capacidad para 15.000 espectadores.

Puerta grande para Emilio de Justo por una faena sin una sola tanda ligada quieto.

De Justo dejó sin apenas picar a su segundo de la tarde que, con sus 600 kilogramos desmontó al picador.

La labor de muleta transcurrió a un paso del contrario y recuperando terrenos para hacer repetir al toro.

A pesar de ello, al menor pasecito se oyeron oles. Más aliviado aún estuvo De Justo al natural.

Antes de volver a la diestra, arrojó a la arena el ayudado.

Gesto vacío, pues siguió toreando a distancia, en paralelo y sin quedarse quieto entre pases. Del toro embestía sin emoción alguna y menos casta.

Tras manoletinas y pase de pecho, mató al primer intento y cortó dos orejas tan incomprensibles, como el arrastre lento al bovino.

Antes, con él abre plaza, un toro bien presentado, pero sin fondo alguno. Emilio de Justo inició con la rodilla doblada para someterlo.

El animal de embestida abrupta y cansina, entre otras cosas, por la insuficiente vara que recibió, siguió la tela del español, quien lo citó sin asomarse y por bajo.

Faena que pretendía lograr algún pase vistoso, más que ligar una tanda, a sabiendas de la poca casta del de De la Mora.

Sin probarlo por el pitón izquierdo, el diestro tomó el estoque con el que requirió de dos intentos para concluir su labor.

La otra oreja fue para Luis David, con el quinto del festejo. Pero lo relevante de su presentación sucedió con el segundo.

El toro recibió una correcta puya que corrigió su torpe deambular y provocó su poca casta.

Luis David lo comprobó en un quite de chicuelinas.

Después, tras iniciar con estatuarios, realizó una tanda de tres pases con buen trazo, algo despegada.

La siguiente fue de igual estructura, pero ya más ceñida.

Tras probar al natural, sin éxito, volvió a pitón diestro.

Comprobó Luis David que tenía al toro sometido, por lo cual no se privó de, esta vez sí, completar una tanda de tres naturales bien ligados, rematados con un pase de pecho valeroso.

Mató al primer intento y a pesar de torear en un palmo de terreno, citar cruzado, mandar al astado hasta hacerlo mejor de lo que era, no hubo petición de oreja.

Tras el poco efecto entre los presentas de su propuesta ortodoxa en el segundo, al quinto de la tarde, lo capoteó Luis David a una sola mano y tras un quite de San Román también le aplicó los palitroques.

Tercio de banderillas de carreras y sustos. Siguió con el tremendismo, citando, ya con la muleta, de rodillas.

Visto el triunfo del español se debió preguntar Luis David para qué ligar quieto y muleteó en paralelo.

Renunció a mandar y hasta se abrazó a los cuartos traseros del toro para torear en redondo.

Lidia menor que tampoco caló en el público por la mansedumbre parada del animal.

Culminó Luis David con una gran estocada recibiendo que le facilitó una oreja.

Mal lote para Diego San Román que nada pudo hacer. EFE