San Fernando de Henares (Madrid), 23 abr (EFE).- El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha sido el protagonista de esta décima jornada del juicio del caso Kitchen al tener que comparecer como testigo, la segunda vez que lo hace ante un tribunal de la Audiencia Nacional. La primera fue por el caso Gürtel en 2017, siendo aún jefe del Ejecutivo.
Al igual que entonces, Rajoy se ha mostrado totalmente tranquilo, incluso sonriente, y ha utilizado su declaración para desacreditar las acusaciones que ha vertido contra él Luis Bárcenas, como la de haber destruido la última hoja de la contabilidad b del partido. También para exculpar a los principales acusados por esta presunta operación para sustraer en 2013 a su extesorero documentación comprometedora para el PP en plena investigación de Gürtel y de sus famosos papeles.
Su comparecencia ha eclipsado en cierto modo a la que le ha sucedido, la de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, que al igual que el que fuera su jefe ha desdeñado la existencia de la operación Kitchen en contra de Bárcenas.
El expresidente del Gobierno ha negado que existiera una "operación política" contra Luis Bárcenas o que partiese del Ministerio del Interior, y ha asegurado que tiempo después supo de una operación policial, de la que se ha mostrado "absolutamente convencido" que se adecuo "totalmente a la legalidad", con el objeto de "coger el dinero" de Bárcenas y averiguar quiénes eran sus testaferros tras haber aparecido la fortuna que ocultaba en Suiza.
Una tesis que coincide con la versión exculpatoria de los acusados en el juicio del caso Kitchen, entre los que destacan el que fuera su exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su exsecretario de Estado Francisco Martínez, que se enfrentan a una petición de la Fiscalía de 15 años de prisión.
"Ni el ministro del Interior, ni el secretario de Estado, ni el presidente del Gobierno están en las operaciones policiales", ha enfatizado Rajoy.
Rajoy ha respondido con un "rotundamente falso" a la pregunta de la abogada del PSOE, que ha sido la que le ha propuesto como testigo, respecto a la acusación que vertió sobre él el pasado lunes Bárcenas cuando declaró como perjudicado por esta operación y aseguró que el exlíder del PP metió en su presencia en una trituradora la última hoja de la contabilidad b del partido, que supuestamente le incriminaba.
El extesorero relató que guardó en la nube y en un pendrive, que le fue supuestamente sustraído en Kitchen, audios a nombre de 'M.R.', siglas que, según aclaró, correspondían a Mariano Rajoy. En uno de ellos se escucharía al exlíder del PP meter en una trituradora la hoja con el último saldo de la contabilidad b que llevaba el partido, escena en la que también habría estado presente el exdirigente popular Javier Arenas, también llamado a declarar como testigo el próximo lunes.
Rajoy ha negado también que Bárcenas, como él declaró, le entregara en un sobre el remanente de la caja b.
La abogada ha querido también saber si conocía si le llamaban M.RAJ o M.Rajoy (como constaría en la hoja de la caja B que según Bárcenas el exlíder del PP destruyó en la trituradora), o por apodos como 'El asturiano" y 'El barbas', con los que supuestamente le llamaban integrantes de la trama Kitchen como el excomisario José Villarejo.
"Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere, por lo tanto pregúntele a ellos", ha respondido con sorna.
Sobre los mensajes que se enviaron él y su extesorero, solo ha tenido idea de haber enviado a Bárcenas el famoso mensaje de 'Luis, sé fuerte', pero porque "a lo largo de los últimos 15 años se publicaba todos los días, así que ese creo que sí", ha puntualizado.
También le han preguntado por uno que le envió Bárcenas el 5 de marzo 2013: "Mariano necesitó hablar con Javier. Como le dije a Matarí, os estáis equivocando, los papeles supuestamente de Álvaro (Lapuerta) y míos están judicializados penalmente en plaza de Castilla y ahora pendientes de la decisión de (el juez Pablo) Ruz, y yo sigo con las ideas claras".
"No lo recuerdo. No sé si me lo mandó. Reconocerlo no puedo reconocerlo porque no lo he escrito yo", ha respondido irónicamente, y sobre otro que él le habría enviado a Bárcenas diciendo: "hacemos lo que podemos", también se ha mostrado desmemoriado.
La exsecretaria general del PP, que estuvo imputada en Kitchen y finalmente quedó fuera de la causa, ha asegurado que nadie le informó acerca de una operación para obtener documentación en poder de Bárcenas y ha añadido que hasta duda que fuera verdad. "Hasta dudo que eso fuera así, pero bueno, eso es una opinión personal", ha apuntado.
También ha negado que hiciese "encargos" al excomisario José Manuel Villarejo, otro de los acusados, aunque ha reconocido que le hacía "preguntas" sobre las filtraciones en prensa del sumario "secreto" que afectaba a la exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá.
"Yo tenía interés en saber cómo se estaban produciendo esas filtraciones, cuestión sobre la cual también opinó y negativamente de que se estuvieran produciendo por el entonces ministro del Interior, el señor Pérez Rubalcaba. Yo quería saber cómo era eso. Y él (Villarejo) me decía que tenía posibilidad de acceder a la prensa, que era muy amigo de periodistas y me dijo que intentaría enterarse", ha sostenido.
Además, ha deslizado que en el PP existía "la sospecha más que fundada" de que estaban siendo "espiados, seguidos u observados por alguien que tenía que ver con el Ministerio del Interior".
Cospedal ha admitido que llegó a reunirse con Villarejo en 8 o 9 ocasiones, "por lo visto" en la causa, y que todas fueron en su condición de secretaria general de los populares.
Todas ellas, ha asegurado, fueron siempre a iniciativa del excomisario, y tuvieron lugar en la sede del partido o en cafeterías.
El exjefe de gabinete de Cospedal José Luis Ortiz Grande ha contradicho en cierto a la que fuera a su jefa y ha afirmado que en su etapa de ministra de Defensa mantuvo reuniones con Villarejo en la sede del Ministerio.
Ortiz Grande ha sido el último testigo en declarar después del exministro de interior Juan Ignacio Zoido y de José Antonio Nieto, sucesor de Francisco Martínez en la Secretaría de Estado.EFE


