A Coruña, 22 abr (EFE).- El lotero que dijo haber encontrado la Primitiva premiada con 4,7 millones de euros en A Coruña ha asegurado, en el cierre del juicio contra él y su hermano, que su conciencia "está tranquila" y que siempre actuó con "responsabilidad, rectitud y honradez".
La sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña ha celebrado este miércoles la séptima y última sesión del juicio contra el lotero Manuel Reija y su hermano Miguel, que en el momento del sorteo era delegado provincial de Loterías, acusados de haberse quedado con un boleto de la Primitiva premiado con 4,7 millones de euros en 2012, reclamado por dos familias de dos fallecidos.
Manuel Reija, en su uso de la última palabra, ha dicho que, desde que tiene "uso de razón", tanto a sus hermanos como a él trataron de inculcarles tres valores: "La responsabilidad, la rectitud y la honradez".
"Tengo que manifestar mi indignación y decepción, aquí se ha tratado dar la vuelta de una manera tan, a mi juicio y con toda la educación, retorcida de un acto que alimentaba esos valores antes descritos y que me han abocado, sorprendentemente, a estar sentado aquí ante sus señorías", ha continuado.
Si bien ha reconocido que comete "errores" y tiene "defectos", considera que si sus padres estuviesen vivos le dirían "se han equivocado de persona" por haberle descrito como una persona "tan vil y maliciosa".
"Efectivamente, señorías, mi conciencia está tranquila y creo que esa persona de la que hablan no soy yo", ha concluido.
Miguel Reija, por su parte, ha declinado hacer manifestación alguna en su derecho a la última palabra en el proceso, que ha quedado visto para sentencia.
La defensa de Manuel Reija ha puesto en duda los informes policiales y ha apuntado a una posible manipulación de los registros de comprobación de los boletos, por lo que entiende que "no existen elementos de certeza" como para condenar.
Ha reclamado la absolución, si bien ha admitido de forma subsidiaria una condena con la circunstancia atenuante de la responsabilidad penal de dilaciones indebidas, de manera que el lotero no ingrese en prisión, sino que la condena quede en inhabilitación.
La defensa de Miguel Reija ha señalado que el juicio "no es un debate moral sobre si tomó las mejores decisiones" y ha sostenido que a nivel jurídico no se ha demostrado la culpabilidad de su cliente, para el que pide la absolución de todos los cargos.
La Abogacía del Estado, en representación de Loterías y Apuestas del Estado, ha dicho que, aunque su objetivo no es "ahorrarse premios", tiene "ciertas dudas" sobre si se ha determinado quién era el legítimo propietario y entiende que en un caso como este debería haber una "certidumbre notable" antes de abonar los 4,7 millones de euros.
La Fiscalía considera al lotero responsable de un supuesto delito de estafa -o de forma alternativa de apropiación indebida-, por el que pide seis años de prisión junto con inhabilitación, así como otros seis para su hermano, al que en este caso ve implicado en un supuesto delito de blanqueo de capitales, tras retirar la posibilidad de encubrimiento, al estar prescrita, petición a la que se unen las acusaciones.
Los hechos se remontan al 30 de junio de 2012 cuando la Administración de Loterías número 44 situada en Carrefour, en la coruñesa avenida de Alfonso Molina, recibió el aviso de que se había sellado de manera automática un boleto de Primitiva ganador y tres billetes más que, supuestamente, pertenecían al mismo hombre. Estos fueron comprobados en el despacho de San Agustín el 2 de julio de 2012. EFE
(foto) (vídeo)
1012131
Últimas Noticias
Fiscalía recurre el procesamiento de Begoña Gómez y vuelve a pedir el archivo de la causa
Galicia defiende la colaboración de mutuas en pruebas de bajas por normativa estatal
Zapatero dice que la "prioridad nacional" es "una vergüenza" que fracasará y avisa: el PP está "pillado" con Vox



