Madrid, 21 abr (EFE).- Carlos Alcaraz, número dos del ránking mundial, visitó este martes por sorpresa la Caja Mágica, dónde se disputa el Masters 1000 de Madrid, y se dio un baño de masas entre los aficionados españoles, que nada más verle le brindaron su cariño y le reclamaron pidiendo autógrafos y fotos.
El tenista español, de 22 años, no juega por segundo año consecutivo en Madrid, en este caso por una lesión en la muñeca derecha que sufrió la pasada semana en el transcurso del partido de segunda ronda del Trofeo Conde de Godó en Barcelona ante el checo Tomas Machac.
Esa lesión, de la que está pendiente a la espera de una prueba, mantiene en incógnita su presencia en Roland Garros, que se celebra en París del 18 de mayo al 7 de junio.
"Voy a hacerme una prueba igual a la que me hice pero ahora con más tiempo desde que me lesioné. Veremos a ver qué pasa pero tenemos una carrera muy larga, muchos años por delante, y que fuerce en este Roland Garros me puede perjudicar para el futuro. Veremos la prueba y veremos qué sale, pero prefiero volver más tarde y muy bien que pronto y mal. Hay que cuidarse que la carrera puede ser larga", declaró ayer Alcaraz, tras recoger el Premio Laureus al mejor deportista de 2025.
Un día después, vestido con chándal negro y un chaleco gris, Alcaraz acudió a la Caja Mágica y a su entrada al recinto recibió el cariño de la afición española que acudió a la jornada matutina. El murciano se paró para hacerse fotos, firmar autógrafos y devolver el cariño con una sonrisa. EFE
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