La progresión silenciosa de la esclerosis múltiple, el 'agujero negro' de la enfermedad

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Barcelona, 20 abr (EFE).- Los tratamientos actuales son muy eficaces para controlar los brotes de la esclerosis múltiple (EM) y evitar secuelas que provocan discapacidad, pero existe un "agujero negro" de la enfermedad que es la variante conocida como progresión silenciosa, para la que falta aún más recursos terapéuticos y diagnósticos.

La Fundación Esclerosis Múltiple (FEM) dedica este año su campaña de sensibilización a la Progresión Independiente de Brote (PIRA, por sus siglas en inglés: Progression Independent of Relapse Activity), que es un empeoramiento de la enfermedad de forma silenciosa, sin que haya brotes o recaídas.

"Entre un 25 y un 30 % de los pacientes que están bien tratados notan una progresión sostenida de su discapacidad; no tienen brotes, las resonancias magnéticas salen bien, pero empiezan a notar que les cuesta más caminar o que tienen un trastorno de la memoria progresivo", ha explicado el vicepresidente de FEM, Xavier Montalban, neurólogo referente en la investigación de la esclerosis múltiple.

"Es un asunto que nos preocupa, es el agujero negro de la esclerosis múltiple y es donde hay que dedicar nuestros esfuerzos investigadores", ha añadido Montalban este lunes en un rueda de prensa en Barcelona.

La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune crónica del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) donde el sistema inmunológico ataca la mielina, dañando la comunicación neuronal.

Los síntomas son variados y pueden incluir debilidad, entumecimiento, hormigueo, problemas de visión (visión borrosa), fatiga, inestabilidad, cambios cognitivos y dolor.

La parte más conocida de la enfermedad es la del paciente que sufre uno o varios brotes, que si no se controlan pueden dejan secuelas que pueden causar discapacidad.

Gracias a los avances en el diagnóstico precoz y los fármacos que ya están en el mercado, el tratamiento actual es eficaz a la hora de actuar sobre la inflamación agua que provocan esos brotes, con lo que se minimizan las secuelas.

Pero cuando aparece la progresión silenciosa, la PIRA, que afecta a entorno un 30 % de los diagnosticados con EM, los fármacos actuales no son tan eficaces y, pese a que hay biomarcadores para diagnosticarlo de forma precoz, no siempre están implantados en la práctica clínica.

Montalban ha remarcado que los fármacos que ya se usan en EM "sí que tienen efecto en la PIRA, pero no es del 100%", porque en algunos casos no traviesan la barrera protectora del cerebro y no llegan al sistema nervioso central con tanta eficacia.

En este contexto, los investigadores en EM están concentrados desde hace años en diseñar fármacos más efectivos en la PIRA y se espera que en los próximos meses la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) pueda aprobar los primeros medicamentos que "abran el camino", aunque aún serán "insuficientes", ha explicado Montalban.

En cuanto al diagnóstico, existen biomarcadores que pueden servir para diagnosticar al paciente con la PIRES, que puede ser una persona que ya tiene esclerosis múltiple o que debuta en la enfermedad con esta modalidad.

No obstante, no todas las unidades de neurología disponen de los protocolos y los biomarcadores para hacer los diagnósticos de la PIRA forma precoz: "Estamos un poco atrasados en este sentido"; ha señalado Montalban.

Los casos más habituales de PIRA son por pérdida de capacidad motora en extremidades, pero también puede ocurrir en la visión.

Hace siete años, Isabel Calatrava, enfermera de 33 años, sufrió una repentina pérdida de visión y fue a urgencias.

Tras ser diagnosticada con EM, empezó el tratamiento y desde entonces no ha tenido más brotes, pero sí que nota "cambios sutiles" con los años: "A nivel visual no tengo la misma capacidad que hace cuatro años y tardo más en recuperar la visión correcta cuando aumenta el ritmo cardíaco y hace calor", ha relatado.

La directora ejecutiva de la FEM, Rosa Masriera, ha explicado que han decidido dedicar la causa anual al PIRA para darlo a conocer entre la población y los pacientes de EM, al tiempo que ha detallado que están trabajando con el Departamento de Salud para mejorar el acceso a biomarcadores y pruebas diagnósticas para esta expresión de la esclerosis múltiple. EFE