Las dos futbolistas iraníes en Australia rehacen su vida y sueñan con volver a competir

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Bangkok, 17 abr (EFE).- Las dos integrantes de la selección femenina de fútbol de Irán que solicitaron el pasado marzo asilo en Australia, Fatemeh Pasandideh y Atefeh Ramezanisadeh, afirmaron este viernes estar centradas en su salud, su seguridad y en reconstruir sus vidas con la esperanza de volver a competiciones de alto nivel.

Así lo indicaron las deportistas a través de un comunicado difundido a los medios australianos por el club local Brisbane Roar, donde actualmente entrenan, a la vez que declararon no estar preparadas para hablar públicamente sobre sus vivencias.

"En esta etapa, nuestra principal prioridad es nuestra seguridad, nuestra salud y comenzar el proceso de reconstrucción de nuestras vidas. Somos atletas de élite y nuestro sueño sigue siendo continuar nuestras carreras deportivas aquí en Australia", indicaron las futbolistas.

En este sentido, Pasandideh y Ramezanisadeh agradecieron la "protección humanitaria y refugio seguro" que les brindó el gobierno australiano, así como el "apoyo durante este difícil período" que, según su testimonio, les ha "dado esperanza para un futuro en el que poder vivir y competir con seguridad".

"Nos sentimos profundamente conmovidas por la calidez y generosidad de la comunidad de la diáspora iraní en Australia. Su apoyo nos ha hecho sentir bienvenidas y menos solas mientras afrontamos esta transición", señala el comunicado.

Las dos futbolistas formaban parte de un grupo de siete jugadoras que solicitaron asilo durante la Copa Asia celebrada en Australia, aunque cinco de ellas se retractaron posteriormente y abandonaron el país.

La selección iraní, que llegó a Australia antes del inicio de la guerra en Irán, fue objeto de polémica al no cantar el himno nacional durante su debut en el campeonato contra el equipo de Corea del Sur, aunque sí lo entonaron en su segundo y tercer partidos, y fueron tildadas de "traidoras" en una televisión iraní.

Ante el temor a posibles represalias, siete integrantes del equipo solicitaron asilo en el país austral. Sin embargo, cinco desistieron días después en circunstancias que, según activistas de derechos humanos, podrían estar relacionadas con presiones o amenazas contra sus familias.

El caso ha adquirido dimensión internacional en el contexto del conflicto en Irán, desencadenado el 28 de febrero tras ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel, y en medio de las denuncias sobre la situación de las mujeres en el país. EFE