La Armada refuerza su adiestramiento con un ejercicio de simulacro en Melilla

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Melilla, 8 abr (EFE).- La ciudad de Melilla ha acogido este miércoles por primera vez un ejercicio nacional de seguridad marítima Marsec-26, con un simulacro para reforzar el adiestramiento de dichas unidades para saber actuar cuando suceda un incidente.

Ha estado coordinado por la Comandancia Naval y han participado la Autoridad Portuaria, Capitanía Marítima, Salvamento Marítimo y Cruz Roja

En atención a los medios, el comandante naval de Melilla, Eduardo Estrella Suanzes, ha explicado que este tipo de ejercicios que programa la Armada anualmente, y en el que participan numerosas agencias, instituciones y organismos marítimos, tiene como objetivo compartir conocimientos con otras instituciones y reforzar la cooperación en términos de seguridad marítima.

En el caso de Melilla, el ejercicio de simulacro se ha desarrollado en un escenario ficticio en el que un buque, entrando en el puerto de la ciudad, sufre un explosión en su sala de máquinas que produce una vía de agua y la posada en el fondo del barco con un vertido de combustible a la bahía, además de una serie de heridos que aún estaban pendientes de informar.

Ante esta situación, la Autoridad Portuaria “tomó las riendas” del asunto y activó el plan de contingencia; el plan interior marítimo que afecta al medio ambiente, y el de emergencia interior que es el que afecta al puerto.

A partir de ahí, ha adoptado una serie de medidas y ha llegado un momento en el que “le ha superado la emergencia” y ha solicitado a Capitanía Marítima que coja la dirección de la emergencia y que active el plan de contingencia nivel 1, activando además el Plan Marítimo Nacional, lo que conllevará un despliegue de medios adicionales.

Acto seguido, ha explicado que Comandancia Naval contribuye al ejercicio del simulacro apoyando con el patrullero Isla Pinto de la Armada, que colabora en el refresco del exterior del barco, y lleva la dirección del ejercicio.

“Nosotros nos limitamos a ir inyectando incidencias para que ellos vayan pudiendo responder ante las mismas”, ha aclarado.

El comandante naval ha defendido la realización de este ejercicio porque “es bueno adiestrarse para estar preparados” en el caso de que se produzca algún tipo de incidente.

“Que hayamos revisado esos planes de contingencia, que veamos que todo lo que está ocurriendo estaba previsto que pudiera ocurrir y hay medios para reaccionar. Si estas cosas no se prueban, no se pueden sacar lecciones aprendidas”, ha dicho.

Al final del ejercicio, han analizado con Capitanía Marítima lecciones identificadas, cómo se puede resolver incidencias que no tenían contempladas y, cuando eso ya esté cubierto con una capacidad adicional, se convierte en “lección aprendida”.

“Ya está resuelto el problema y, si vuelve a ocurrir, esto no volverá a suceder. Esta es la idea”, ha concluido.

La Fuerza de Acción Marítima, junto con otros cuerpos y administraciones públicas, desempeña un papel fundamental en la vigilancia y control de las aguas españolas. EFE

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