Mircea Lucescu, un legendario jugador y entrenador, con seis décadas dedicadas al fútbol

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Bucarest, 7 abr (EFE).- Mircea Lucescu, fallecido este martes en Bucarest a los 80 años tras dimitir como seleccionador de Rumanía el pasado 2 de abril, será recordado como una leyenda rumana del fútbol.

Contaba con seis décadas de apasionada dedicación a este deporte y una exitosa trayectoria tanto como jugador como entrenador de varios equipos europeos.

"Soy un producto del 100 % del fútbol rumano", aseguró el veterano técnico en agosto de 2024, cuando, con 79 años, sustituyó a Edward Iordanescu para asumir por segunda vez el cargo de seleccionador rumano que había ocupado ya entre 1981 y 1986.

Nacido en Bucarest el 29 de julio de 1945, Lucescu comenzó su andadura en el fútbol en 1961, al entrar en una escuela de deportes de la capital rumana desde donde, dos años después, se incorporó al Dinamo de Bucarest, iniciando una exitosa carrera como delantero.

Además de dos etapas en el Stiinta Bucaresti y el Corvinul Hunedoara, disputó 64 partidos en la selección rumana, de la que fue capitán en el Mundial de México 1970.

Tras su nombramiento como seleccionador rumano, terminó de jugar la temporada 1982/83 antes de dedicarse exclusivamente a su nueva labor como técnico nacional.

Su última aparición como delantero tuvo lugar en la temporada 1989/90, cuando, como entrenador del Dinamo de Bucarest y a los 44 años, salió a jugar al campo el 19 de mayo de 1990 en un partido contra el Sportul Studentes.

En total, marcó 81 goles en 377 partidos, ganando siete Ligas y tres títulos de la Copa de Rumanía.

Con el club local Corvinul Hunedoara firmó su primer contrato de entrenador y luego ocupó el banquillo de clubes rumanos como el Dinamo Bucarest o el Rapid de Bucarest, con el que ganó la Copa de Rumanía en 1998.

Tras asumir por primera vez la selección rumana en 1981, logró su primera clasificación para una Eurocopa, la de 1984 en Francia.

También desarrolló una trayectoria internacional en Italia, Turquía, Ucrania y Rusia, al frente de equipos como Cremonese, Brescia, Inter de Milán, Galatasaray, Besiktas, Shakhtar Donetsk, Dinamo de Kiev y Zenit San Petersburgo.

Su etapa más exitosa a nivel internacional se produjo en el Shakhtar Donetsk, al que entrenó durante 12 temporadas, ganando en ocho ocasiones la liga, seis veces la Copa y siete la Supercopa, además de conquistar la Copa de la UEFA en 2009.

En mayo de 2016 firmó por el Zenit San Petersburgo, con el que ganó la Supercopa de Rusia, aunque fue destituido en mayo de 2017 tras finalizar tercero en la liga.

Ese mismo año fue nombrado seleccionador de Turquía, cargo que ocupó hasta febrero de 2019.

En agosto de 2024 regresó al banquillo de la selección rumana, 38 años después de su primera etapa, con el objetivo de clasificarla para el Mundial de 2026.

Durante este segundo periodo logró 11 victorias, un empate y sufrió seis derrotas, pero Rumanía quedó fuera del Mundial tras perder ante Turquía en la repesca el 26 de marzo, una derrota que, según la prensa rumana, le causó un "gran disgusto".

Pocos días después fue hospitalizado en Bucarest y operado tras sufrir problemas cardíacos. El 2 de abril presentó finalmente su dimisión. EFE