Exjefa de Jéssica Rodríguez en Tragsatec: No fichaba, pero me dijeron que la dejara en paz

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Madrid, 7 abr (EFE).- Virginia Barbancho, la encargada de la empresa pública Tragsatec de supervisar en 2021 el trabajo de Jéssica Rodríguez, expareja de José Luis Ábalos, ha destacado que cuando dio cuenta de que la "sobrina" del exministro no fichaba, sus superiores la ordenaron que "la dejara en paz": "Olvídate de ella".

Barbancho ha declarado este martes como testigo en el juicio que se celebra en el Tribunal Supremo contra el exministro, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.

La que fuera responsable técnico del proyecto de Tragsatec, al que estaba adscrita Jéssica, ha relatado que recibió los currículums de ella y de otra persona y que Ignacio Zaldívar, ex alto cargo de Adif, le comentó que una era "sobrina" de Koldo, a quien no conocía, aunque un mes después le indicó que "era sobrina del ministro".

"Y ahí es la primera vez que empiezo a preocuparme. Si un mes después Zaldívar me dice que Jéssica era sobrina del ministro o Jéssica tenía muchos tíos, o no entiendo nada", ha precisado la testigo, que ha rehusado valorar el proceso de selección porque eso lo hacen los técnicos.

Una vez contratada, habló con ella por teléfono para explicarle el trabajo, calendario, cómo hay que fichar, etc., y ella le respondió que iba a teletrabajar, pero que algún día iría a la oficina.

Sin embargo, poco a poco se fue dando cuenta de que Rodríguez no fichaba, pese a que le instauró un sistema de fichaje que ella no llegó a usar, y alegaba problemas informáticos, por lo que le mandó un técnico para que lo arreglase, aunque tras ello nada cambió.

Una situación que se prolongó hasta el punto de que tenía la sensación de estar "jugando con ella al ratón y al gato", porque le estaba "suplicando" que hiciera el parte y no lo hacía, según ha relatado: "Le insistí mucho".

Fue entonces cuando, como responsable del control del trabajo de la expareja del exministro, informa de este problema a su jefa, a su gerente y a Zaldívar, pero "ninguno hace nada", hasta que unos días después este último le llama para decirle que desde la presidencia de Adif piden que "deje de molestar a Jéssica, olvídate de ella".

Más tarde, Zaldívar le vuelve a llamar para decirla lo mismo, a lo que ella responde "que hace dos semanas" que no habla con Rodríguez, una situación que ha descrito ante el tribunal como "acoso", ya que Barbancho "había cortado la relación con ella".

Cuando se fue, porque su puesto como responsable dura seis meses, se organiza una reunión con su sustituto, a quien ya había advertido de este problema, y en la que Zaldívar advierte al sustituto de Barbancho que "a esta persona hay que dejarla en paz".

Barbancho ha explicado que nunca le había ocurrido una situación similar y que le quedó claro que el hecho de que ella no fichara fue una decisión de Jéssica: "Ella no quiso hacerlo".

Luis Alberto Escolano, socio de Aldama, ha admitido que él pagó durante dos años el piso de la plaza de España de Madrid en el que habitó Jéssica y lo hizo porque se lo pidió como "favor" este empresario. No lo vio extraño, porque a veces se hacía con clientes de fuera de España.

Además, él quería ese piso para su constructora, pero finalmente nunca hizo uso de él, porque descubrió "quién era Jéssica", según ha explicado entre risas.

"¿Quién era Jéssica?", le ha preguntado el fiscal.

"Era la novia del ministro", ha dicho el testigo, que está investigado en la Audiencia Nacional y quien ha indicado que se encontró dos veces en ese piso con el exministro.

Escolano ha explicado que entregó a Aldama documentos para justificar estos pagos para que "el tribunal tenga clarísimo que era yo quien pagaba la vivienda", y ha señalado que dejó de pagar en 2021 también porque se lo dijo su socio, pero no preguntó el porqué, dado que no le gusta ser "cotilla". EFE

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