Barcelona, 26 mar (EFE).- Las pacientes con algunos tipos de cáncer de mama podrían evitar el linfedema, hinchazón por acumulación de líquido que puede aparecer tras la cirugía para extirpar los ganglios linfáticos de la axila, si reciben radioterapia en lugar de la operación quirúrgica.
El nuevo hallazgo, presentado este jueves en la Conferencia Europea sobre Cáncer de Mama (EBCC15), que se celebra esta semana en Barcelona, sugiere que la radioterapia axilar puede ser igual de eficaz para eliminar posibles células tumorales residuales y, al mismo tiempo, menos propensa a desencadenar linfedema, una inflamación del brazo y la axila que con frecuencia resulta dolorosa.
"Con este estudio hemos constatado que, en términos de supervivencia global y tiempo libre de enfermedad, la radioterapia para nada es inferior al tratamiento quirúrgico, lo que nos alienta a seguir trabajando para demostrar que esta vía es factible y eficaz para disponer de un buen control oncológico que a la vez mejore la calidad de vida", ha explicado en declaraciones a EFE la doctora Maria Laplana-Torres, oncóloga radioterápica del Hospital Clínic de Barcelona.
Este ensayo clínico internacional investigó si la radioterapia axilar (ART) conlleva un menor riesgo de linfedema que la linfadenectomía axilar (ALND) -extirpación quirúrgica de ganglios linfáticos de la axila- en pacientes con cáncer de mama que han recibido tratamiento sistémico neoadyuvante (tratamiento que se administra antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor o frenar su extensión) antes de la cirugía.
Entre junio de 2021 y abril de 2023, el ensayo ADARNAT reclutó a 272 pacientes que habían recibido terapia neoadyuvante (un tratamiento que se administra antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor o frenar su extensión) y, en el momento de la cirugía, presentaban cáncer metastásico en uno o dos ganglios centinela (los primeros ganglios a los que suele diseminarse el cáncer).
Los resultados mostraron que no se produjo ninguna recidiva tumoral en la región axilar en el grupo de radioterapia y se registró una en el grupo de la extirpación de ganglios (1,8 %).
El cáncer metastatizó otras partes del cuerpo en el 4,4 %, frente al 5,5 % de las pacientes, respectivamente, y se produjeron dos fallecimientos en el grupo de extirpación.
El linfedema fue más frecuente tras extirpación (26,7 %) que tras la radioterapia (18,9 %); en cambio, las tasas de supervivencia libre de enfermedad y de supervivencia global fueron similares tras dos años de seguimiento.
Los investigadores subrayan que se trata de resultados preliminares correspondientes a dos años de seguimiento en el estudio piloto, y que los clínicos deben esperar a los resultados de la fase III del ensayo, actualmente en curso y ya con 500 pacientes reclutadas, antes de considerar cambios en la práctica clínica.
El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB) acoge desde este pasado miércoles y hasta el viernes la decimoquinta edición de la Conferencia Europea sobre Cáncer de Mama (EBCC15), el mayor cónclave en esta materia del continente.
En este cónclave, expertos mundiales en cáncer de mama abordan el uso de la inteligencia artificial en el diagnóstico, la mejor combinación de tratamientos en cada caso y las nuevas técnicas de reconstrucción mamaria, entre otros estudios de cáncer de mama. EFE
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