Matilde Martínez
Madrid, 27 mar (EFE).- Carlos Cuerpo ha pasado en poco más de dos años de ser el sucesor casi desconocido de Nadia Calviño en el Ministerio de Economía a sentarse al lado del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la mesa del Consejo de Ministros como vicepresidente primero.
De perfil técnico y ajeno a la militancia socialista, Cuerpo se ha revelado como un ministro sosegado y poco belicoso en el terreno político, que al principio de su mandato se quejaba de que pasaban los meses sin que le hicieran ninguna pregunta económica en el Congreso.
Las peores críticas que ha recibido en este tiempo han sido 'fuego amigo' procedente de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que le ha acusado de frenar al avance de los derechos laborales y de ponerse del lado de la patronal por defender la necesidad de acompañar a las empresas en cuestiones como la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales.
La competitividad empresarial ha sido una de sus prioridades, con la propuesta en Europa de un laboratorio específico para impulsar la integración del mercado único y con la iniciativa en el ámbito nacional para avanzar en un "régimen 18" común a las 17 comunidades autónomas que permita a las empresas operar con mayor agilidad y menos burocracia.
En Bruselas es de sobra conocido porque mientras estuvo al frente de la Secretaría General del Tesoro abría camino a la actual presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y entonces ministra de Economía Nadia Calviño como "sherpa", denominación utilizada para los altos cargos que preparan el terreno para que los ministros o los jefes de Estado y Gobierno europeos puedan cerrar acuerdos en las cumbres.
En este entorno desempeñó un papel fundamental en las negociaciones para la reforma de las reglas fiscales, uno de los grandes éxitos de la presidencia española de la Unión Europea (UE) en el segundo semestre de 2023.
Nacido en Badajoz en 1980, Cuerpo es licenciado en Economía por la Universidad de Extremadura, doctor en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid y máster en Análisis Económico por la London School of Economics.
Su currículum dice que habla inglés y francés, y que se defiende en alemán, pero también se le ha escuchado hablar con fluidez en japonés.
Los idiomas y una mejor educación para sus hijos fueron los motivos que llevaron a sus padres a emigrar a Suiza cuando él tenía nueve años, según contó en su toma de posesión como ministro de Economía el 29 de diciembre de 2023, un acto en el que elogió emocionado a su abuelo materno por su empeño en que su progenie tuviera la formación de la que él se vio privado tras haber comenzado a trabajar con nueve años.
Ingresó por oposición en 2008 en el Cuerpo de Técnicos Economistas del Estado, la élite del funcionariado, y se incorporó al Ministerio de Economía justo antes de la pandemia, en febrero de 2020, como director general de Análisis Macroeconómico.
Pero si Calviño lo aupó a la primera línea política fue el actual gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, quien le fichó en 2016 para la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que él presidía en aquel momento.
El ya vicepresidente primero del Gobierno español estaba entonces en la Comisión Europea, donde trabajaba desde 2011 en calidad de experto nacional, ejerciendo responsabilidades relacionadas con el Procedimiento de Desequilibrios Macroeconómicos. EFE
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