
El embajador argelino regresó a España en diciembre de 2023, aunque el restablecimiento completo de las relaciones bilaterales continúa pendiente, ya que el Tratado de Amistad sigue suspendido desde junio de 2022. Esta situación marca el contexto en el que José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, prepara su primera visita oficial a Argelia tras la crisis diplomática desencadenada dos años atrás. Según reportó el medio original, Albares estará en Argelia este jueves y viernes, con actividades programadas en las ciudades de Argel y Orán, con el objetivo de relanzar el diálogo político entre ambos países.
El anuncio sobre este desplazamiento se realizó durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde el propio Albares señaló la relevancia estratégica de Argelia para España y destacó los intereses mutuos que unen a ambos Estados, en particular los relacionados con el ámbito mediterráneo. De acuerdo con las declaraciones recogidas por la prensa, Albares describió a Argelia como “un país vecino, un socio estratégico, un amigo de España”, y señaló que la cooperación se centra en el futuro y la estabilidad regional.
Tal como publicó la fuente original, este viaje ocurre después de que, en marzo de 2022, el presidente argelino Abdelmayid Tebune llamara a consultas a su embajador en Madrid. La medida fue una respuesta directa a la carta enviada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Mohamed VI de Marruecos, en la que el Ejecutivo español expresó su respaldo al plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental, calificándolo como la “base más sólida, creíble y realista” para resolver el conflicto. Tras aquel episodio, las conexiones diplomáticas experimentaron un largo periodo de enfriamiento.
El medio detalla que aunque en diciembre de 2023 Argelia decidió restituir su representación diplomática en Madrid, el Tratado de Amistad entre ambos países, que fue suspendido por orden de Tebune en junio de 2022, todavía no ha sido activado nuevamente. Esta visita de Albares surge como un intento de avanzar hacia la normalización institucional, tras años de desencuentros.
Previo al viaje previsto para los próximos días, Albares ya tenía planeado visitar Argel en febrero de 2024 para iniciar la reconciliación formal, pero la cita resultó cancelada por desacuerdos en la agenda entre ambos gobiernos. Según consignó la prensa, la falta de una programación consensuada impidió el desplazamiento en esa ocasión.
Durante el periodo de tensiones, el ministro de Exteriores español mantuvo encuentros con su homólogo argelino, Ahmed Attaf, en cuatro oportunidades. La primera reunión tuvo lugar en febrero de 2025, en el marco del G20, lo que permitió mostrar el inicio de una etapa de distensión entre ambos países. El encuentro más reciente se produjo el 8 de marzo, cuando Attaf viajó a Madrid para asistir a una reunión sobre el Sáhara Occidental, organizada por Estados Unidos. En esa ocasión, fuentes del Ministerio de Exteriores argelino informaron a la prensa que el viaje de Albares a Argel estaba próximo a concretarse, en preparación de una futura cumbre bilateral, la primera desde 2018. El Ministerio español evitó entonces precisar fechas, aunque mantenía la intención de materializar el viaje.
La reanudación del diálogo bilateral no solo depende de los contactos a nivel ministerial. Según informó el medio original, la visita de Albares no representa el primer contacto español de alto nivel desde la crisis, ya que en octubre pasado, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, mantuvo una reunión en Argel con su homólogo argelino, Said Sayoud. En ese encuentro, intercambiaron opiniones sobre inmigración y la lucha contra el tráfico de personas, temas prioritarios en la cooperación mediterránea.
La agenda del actual viaje contempla tanto el restablecimiento del diálogo político como la preparación de la cumbre bilateral pospuesta desde hace seis años. Según destacó el medio, la expectativa es que la visita permita retomar el tratado y avanzar en aspectos clave de la cooperación bilateral, incluidos la energía, la seguridad y la política migratoria. Las relaciones entre ambos países presentan un historial de cooperación en sectores estratégicos, y las negociaciones actuales apuntan a restaurar esa dinámica tras las perturbaciones de los últimos años.
En el contexto de estas negociaciones, la situación del Sáhara Occidental y la posición española han ocupado un lugar central en la agenda de ambos países. El cambio en la política exterior española en apoyo al plan de autonomía marroquí provocó la reacción inmediata de Argel, que intensificó su distanciamiento diplomático. El restablecimiento de las relaciones se produce tras meses de contactos y gestiones entre los gobiernos, incluyendo intercambios multilaterales en foros internacionales.
El proceso de recuperación de la normalidad institucional se percibe en la secuencia de reuniones entre ambos ministros de Exteriores y el regreso del embajador argelino a Madrid, aunque persisten desafíos como la reactivación del Tratado de Amistad. Según han señalado fuentes diplomáticas a distintos medios, España y Argelia buscan fortalecer su cooperación no solo en el plano político, sino también en los ámbitos económico y de seguridad, así como en la gestión de flujos migratorios y otros intereses compartidos en el Mediterráneo.
La visita de Albares representa un nuevo episodio en la búsqueda de una relación bilateral estable, después de dos años caracterizados por desencuentros y suspensiones de acuerdos clave. El resultado de las conversaciones en Argel y Orán, sumado a la posible celebración de la futura cumbre, será determinante para establecer la hoja de ruta de los próximos años en la cooperación hispano-argelina, de acuerdo con el seguimiento realizado por el medio que reportó la información.

