EGO celebra 20 años apoyando el diseño emergente, "el impulso que la moda necesita"

Guardar

Madrid, 22 mar (EFE).- EGO, la plataforma que puso en marcha Andrés Aberasturi, fundador y presidente de Pelonio Group, cierra los desfiles en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid este domingo en el que celebra 20 años apoyando al diseño emergente y de la que han salido nombres como María Escoté, Juan Vidal, Dominnico, Moisés Nieto o Tíscar Espadas.

Una nueva generación de diseñadores proyectan sobre esta pasarela el sueño de dar a sus creaciones "el impulso que la moda y nuestras firmas necesitan", además de una manera de crear comunidad entre todos con el mismo objetivo, ha dicho a EFE, Marta Granados, de la firma Maison Gracen con la que presenta prendas de croché, con las que quiere expresar el concepto del tiempo vinculado a la moda.

"Este tipo confección es artesana, requiere tiempo, dedicación y pasión", ha subrayado Granados, que se aleja de la moda efímera.

Eaftimos, del leonés Erik Bruccia (2002), plantea como protagonistas el cuero y la estética safari tanto en prendas como en botas artesanales.

Una colección enlazada con la naturaleza y el trabajo en el campo con cortes limpios con una paleta que va del negro al verde el cultivo con la que quiere crear "nuestra propia tribu contemporánea".

Maikarfi ha abierto la jornada poniendo el foco en el volumen. Manuel Conejero (Villena, 2003), su creativo, ha presentado una propuesta sostenible con cuero reutilizado que proviene empresas confección de calzado de la zona y con las cámaras de aire de las bicicletas.

Conejero incorpora el punto en "piezas muy femeninas, sin siluetas encorsetadas, basadas en patrones historicistas" realizadas con las máquinas de coser de su abuela.

La cercanía geográfica ha hecho que Patricia Fernández (Elda, 1999) coincida en utilizar cuero reciclado de empresas de calzado para presentar con su firma Pat Equilux, zapatos, sombreros y prendas realizadas a partir de diminutas flores, como una falda negra de napa.

Patrones que construye desde el contraste, para ellas "ligeramente masculinizados y para ellos, con un toque de feminidad".

Para Adrián Egea (Badalona, 1997) este es su tercer EGO y su experiencia le ha llevado a vestir a la cantante Naty Peluso y a Giorgina Rodríguez. Asegura que esta pasarela ofrece visibilidad y cercanía hacia personajes populares que buscan "salir de lo establecido, de las grandes marcas, no llevar lo que todo el mundo. Ese punto fresco que ofrecemos".

Egea construye prendas sostenibles con restos de 'stock' con las que busca "que empoderen a quien las lleva".

El ibicenco Ismael Bonet no es un desconocido para cantantes como Bad Gyal, la argentina Emilia o Belén Aguilera a las que viste sobre el escenario. "Hago prendas sexies y cómodas que les encajan para cantar y bailar", admite el creador de Bonet.

Un imaginario que traslada a la pasarela con una colección rockera y atrevida con 'looks' inspirados en Kate Moss, Britney Spears y en el vestuario que realizaba Bob Mackie para Cher. 

La zamorana Sara Mateos (2000), al frente de Pringa Studio, sitúa su propuesta en un territorio híbrido entre la moda, la escultura y el arte contemporáneo, y se inspira en el mundo del tecno y las raves para crear prendas con textiles como el látex y corsés.

Su trabajo La gallega María Feijóo llega a su primera pasarela con Mericusan su trabajo de fin de máster ampliado, en el que contrasta texturas, "buscando la experimentación", que implementa con el anime japonés.

Explora la femineidad con elementos cristalizados; crea con calor volumen en organzas, y juega con la dualidad; viste a Lolitas de blancos románticos y pero también de negro "buscando una imagen más gótica".

Gelatina, agua y glicerina es la combinación de la que nace la colección de la firma Caducifolium, de Laia Badia (Lleida, 2002). "Es un material biodegradable con muchísimas aplicaciones, y que puede ser un paso hacia el cambio de esta industria tan contaminante".

A partir de él, realiza pequeños círculos tintados que ensamblados entre sí dan lugar a vestidos, faldas y tops. "Los círculos representan el sistema lineal que defendemos, en el que todo tiene varias vidas útiles", ha indicado.

El diseñador chileno Antonio Acuario ha cerrado la pasarela con una propuesta elaborada con tejidos vintage y reciclados a los que da una segunda vida cambiando por completo su estructura.

Sube el forro de una falda para crear con ella el cuerpo de un vestido y reestructura una cazadora situando el cuello en la parte inferior y la cintura en la inversa. "La ropa no se define por sí sola sino por quien la usa", señala a EFE Acuario.

it-mmu/jla

1011921

(foto)