AM-Maíllo alaba la postura de Sumar:"marcar gol en el minuto 90 con penalti dudoso merece la pena si ganamos el partido"

El dirigente de Izquierda Unida destaca el acuerdo alcanzado en el Gobierno para ampliar los contratos de arrendamiento y ayudas frente al impacto internacional, restando importancia a las discrepancias y defendiendo la coherencia de las distintas fuerzas del Ejecutivo

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El retraso de más de hora y media en la entrada de los ministros de Sumar al Consejo de Ministros celebrado la mañana del viernes reflejó, según Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida, la firmeza de las negociaciones internas en el seno del Gobierno. Maíllo, entrevistado en el programa 'Mañaneros 360' de TVE y citado por Europa Press, defendió ese retraso señalando que permitió asegurar una prórroga para los contratos de alquiler y la extensión de ciertas medidas de control sobre los márgenes empresariales, en un contexto marcado por la necesidad de respuestas ante los efectos económicos de la guerra de Irán. Según informó Europa Press, Maíllo describió estas negociaciones con la metáfora de “marcar un gol en el minuto 90 con un penalti dudoso”, valorando que el resultado compensa las dificultades si implica ganar el partido.

Durante la entrevista, Maíllo respaldó la estrategia del movimiento Sumar, liderado por la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz. Destacó que las negociaciones se prolongaron hasta momentos previos al Consejo de Ministros, originalmente programado para las 09.30 horas. El acuerdo alcanzado derivó en un segundo decreto, destinado a que tanto la prórroga de los contratos de arrendamiento residencial como las normas de control a los márgenes empresariales continúen vigentes al menos hasta el mes siguiente. Según publicó Europa Press, este decreto entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado, aunque su permanencia dependerá de la posterior ratificación en el Congreso, la cual debe producirse en un plazo máximo de 30 días.

La negociación, según consignó Europa Press, se vio marcada por las posturas diferenciadas entre las fuerzas políticas del Ejecutivo, especialmente entre Sumar y el PSOE. Maíllo responsabilizó a los socialistas por mantener una posición que calificó de “inamovible” en la negociación del decreto, recordando que desde hace meses Sumar venía insistiendo en la necesidad de prorrogar estas medidas para proteger a los inquilinos. Explicó que la resistencia socialista formó parte del enfrentamiento interno, pero puso el foco en la coherencia que, a su juicio, mostraron todas las partes al defender en las conversaciones sus compromisos con la ciudadanía.

Según recogió Europa Press de las declaraciones de Maíllo, el dirigente optó por quitar importancia a las diferencias entre los partidos del Gobierno, interpretando que los debates y posiciones firmes no deterioran la cohesión, sino que evidencian la defensa genuina de las posiciones frente a la sociedad y los electores. Desde su óptica, el desenlace obtenido con el decreto valida los esfuerzos de última hora y la intensidad de la pugna interna.

La cobertura del medio Europa Press detalló que la intervención de Maíllo abordó la normalidad de las diferencias en un Ejecutivo de coalición, remarcando que la confrontación de ideas y la coherencia en su defensa forman parte del proceso democrático interno del Gobierno. Además, defendió que la aprobación negociada del decreto de vivienda y ayudas con Sumar aporta continuidad a las políticas de protección social y económica justo cuando persisten impactos internacionales derivados de la guerra de Irán.

El acuerdo, tal como informó Europa Press, permitirá que, al menos por un periodo adicional, se mantengan las ayudas diseñadas para enfrentar el encarecimiento de la vivienda y la presión sobre los consumidores a raíz de los acontecimientos internacionales recientes. La medida implica extender tanto la prórroga de los contratos de alquiler como la intervención sobre los beneficios empresariales del sector.

El proceso de negociación y el resultado alcanzado fueron interpretados como una victoria del bloque representado por Yolanda Díaz y Sumar, cuyas demandas se tradujeron en el contenido final del decreto. Según el relato ofrecido por Europa Press, Maíllo consideró que el desenlace muestra la utilidad de sostener las reivindicaciones calculadas hasta el minuto final de la negociación, poniendo el interés de la ciudadanía como eje de la actuación política.

El órgano máximo del Ejecutivo tendrá que remitir ahora el decreto a la Cámara Baja, donde necesitará ratificación antes de un mes si se pretende extender su vigencia más allá del plazo inicial estipulado. Europa Press aclaró que esta tramitación parlamentaria podría suscitar nuevos debates y movimientos en la correlación de fuerzas entre los partidos que sustentan el Gobierno.

Antonio Maíllo, al evaluar lo sucedido, defendió la lógica de la confrontación ideológica como una manifestación de la pluralidad del Ejecutivo y su consecuencia lógica cuando se trata de materializar políticas comprometidas con la población. Aunque reconoció el papel del PSOE como factor de tensión en la negociación, acomodó las discrepancias dentro de la normalidad democrática.

A lo largo de la entrevista difundida por Europa Press, Maíllo insistió en que lo relevante radica en que el Gobierno anteponga el cumplimiento de sus promesas electorales y sociales, haciendo un esfuerzo por garantizar la protección de sectores vulnerables ante desafíos económicos vinculados al contexto internacional. La fase actual, con el decreto pendiente aún de validación parlamentaria, marca un nuevo capítulo en la gestión de vivienda y protección social ante el impacto de factores externos sobre la economía española.