Qué son las reservas estratégicas de petróleo de España y para qué pueden utilizarse

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Madrid, 11 mar (EFE).- España dispone de unas reservas estratégicas de petróleo que pueden ser utilizadas en acciones conjuntas en situaciones de crisis, como ya ocurrió en 2022 cuando los precios energéticos se dispararon tras la invasión de Rusia a Ucrania, o de forma independiente para garantizar el suministro, como sucedió más recientemente tras el apagón del 28 de abril de 2025.

Existe una obligación de mantenimiento de existencias mínimas de seguridad establecida en 92 días de las ventas o consumos computables, de los que Cores (la corporación de reservas estratégicas de productos petrolíferos) debe mantener 42 días y los 50 días restantes son mantenidos por la industria.

Según explica la propia Cores en su web, la obligación de mantenimiento de existencias mínimas de seguridad de productos petrolíferos de los sujetos obligados puede verse reducida con carácter transitorio en determinadas situaciones.

La liberación de reservas estratégicas puede realizarse cuando se considera que existe una posible escasez de suministro, por lo que el Consejo de Ministros, mediante acuerdo, puede adoptar medidas destinadas a garantizar el abastecimiento del mercado petrolífero, incluyendo la intervención de las existencias mínimas de seguridad, incluidas las estratégicas, bajo control directo de Cores.

Esto fue lo que sucedió tras el inédito apagón del 28 de abril de 2025, cuando para evitar un eventual desabastecimiento se aprobó una resolución el 29 de abril que estableció una reducción transitoria de 3 y 4 días, respectivamente, para los grupos de productos de productos de gasolinas auto y aviación, y de gasóleos de automoción, otros gasóleos, querosenos de aviación y otros querosenos.

Posteriormente, se estableció un periodo transitorio para la reducción de estas reservas que se prolongó hasta el 1 de enero de 2026.

Por otro lado, la liberación de reservas puede responder también a acciones conjuntas que se tomen dentro del marco de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que se creó en 1974 tras la crisis del petróleo, como un organismo independiente dentro del seno de la OCDE para coordinar políticas ante una posible interrupción de suministro de crudo y productos petrolíferos, tanto nacionales como internacionales.

Los países miembros de la AIE, entre ellos España, tienen que contar con reservas equivalentes a al menos a 90 días de importaciones de petróleo.

En caso de que la AIE detecte una situación de crisis de suministro puede realizar una propuesta para poner en el mercado una cantidad determinada de reservas con el objetivo de aumentar la oferta de crudo y reducir la presión en el mercado sobre el mismo.

Precisamente, el organismo -tras la creciente tensión en Oriente Medio que ha elevado la presión sobre el precio del petróleo- ha acordado la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia, 400 millones de barriles, para compensar las pérdidas de abastecimiento por la interrupción del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz.

En este caso a España, según ha explicado la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, le correspondería liberar 12 días y medio de reservas de petróleo.

Las existencias estratégicas, según explica Cores, están compuestas por productos que constituyen la obligación, como son gasolinas, destilados medios y fuelóleos, así como por una parte importante mantenida en forma de crudo.

La corporación señala que los gasóleos representan casi la mitad de las existencias estratégicas.

Cores tiene un pequeño almacenamiento propio, pero sobre todo almacena las existencias estratégicas en instalaciones de compañías logísticas y refinerías, a través de contratos de arrendamiento.

Estas instalaciones están distribuidas a lo largo de la geografía española, en cinco áreas diferenciadas. Un porcentaje limitado se encuentra en países con acuerdos bilaterales en vigor.

Por su parte, la industria -que tiene obligación de mantener 50 días- mantiene las reservas en instalaciones propias o bien instalaciones de empresas logísticas localizadas a lo largo de la geografía española. EFE