Madrid, 11 mar (EFE).- Los vecinos del barrio madrileño de Vallecas han recordado este miércoles "la dignidad con la que el pueblo respondió al terrorismo" durante el homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 en la estación de El Pozo.
Así lo ha manifestado esta tarde la portavoz de la Asociación de Vecinos de Vallecas, Milagros Hernández Calvo, durante el homenaje, al que han acudido vecinos, así como representantes institucionales, como el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López.
Hernández ha subrayado que la memoria de las víctimas del 11M sigue interpelando a la sociedad y obliga a "cuidar la democracia, proteger la paz y defender la dignidad humana frente a cualquier forma de violencia".
En este sentido, ha vinculado ese recuerdo con la situación internacional actual y ha advertido de que conflictos como el que asola Oriente Próximo muestran que la violencia "solo genera más sufrimiento, más odio y más destrucción".
En este contexto, también ha defendido la necesidad de apostar por la legalidad internacional, los derechos humanos y el diálogo como vías para resolver los conflictos, frente al uso de la fuerza, y ha reivindicado la diplomacia y la paz construida desde la justicia y el respeto mutuo.
El acto ha contado con una actuación a cargo de escolares, quienes han aprovechado su intervención para transmitir un mensaje de convivencia y respeto, recordando que "el odio a los terroristas no es odiar a los musulmanes".
Tras este momento, se ha llevado a cabo un emotivo minuto de silencio, así como con una ofrenda floral en memoria de las víctimas.
Pero este homenaje ha vivido momentos de tensión cuando, a mitad de la ceremonia, la llegada del activista Vito Quiles ha motivado enfrentamientos con algunos asistentes.
A mitad del acto, la Policía Nacional ha tenido que intervenir para separar a los asistentes al homenaje, mientras se escuchaban gritos de "¡Fuera los fascistas!".
Finalmente, tras unos minutos de interrupción, Quiles ha sido apartado por los agentes, y la ceremonia ha podido continuar. EFE
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