Irun (Gipuzkoa), 9 mar (EFE).- El Irudek Bidasoa-Irun afronta un partido intrascendente en la última jornada de la Liga Europea, ya eliminado, en la que recibe al potente Montpellier francés con la mirada puesta en el encuentro de liga del sábado contra el Barcelona.
La competición europea se le ha hecho larga a un conjunto bidasotarra que no han podido competir en igualdad de condiciones ante los rivales más poderosos de esta competición como el Kiel alemán o el propio Montpellier, por el lastre de unas lesiones que han afectado a casi un tercio de su plantilla
Las bajas, en principio, se repetirán en el encuentro contra los franceses, en su día campeones de Europa y aspirantes ahora a ganar esta segunda competición del balonmano continental y es que para este martes tienen muy difícil su concurso Iñaki Peciña, Matheus da Silva, el chileno Rodrigo Salinas y los extremos Xabi Tuá y Unai Barreto entre otros.
La lista podría ser más amplia porque el equipo amarillo ya tenía entre algodones al central Gorka Nieto y a Julen Mujika, lateral derecho, lo que podría derivar en tener que jugar sin zurdo ante un completo Montpelier que tiene cuatro veces el presupuesto de los vascos.
Los rectores de la liga Europea exigen, sin embargo, el máximo nivel en los partidos que organizan, lo que aboca a Álex Mozas a alinear a su equipo más competitivo posible este martes, algo compatible con la participación de jóvenes jugadores como Oihan Arruti (18 años), o el francés Alex Raix (19), que pueden dar minutos de calidad y algo de descanso a los más habituales del equipo guipuzcoano
Finiquitada la liga continental el equipo de Irun piensa ya en retornar a la misma la próxima temporada y para ello debe de hacer sus deberes en la Liga Asobal, competición en la que el pasado viernes sumó un valioso triunfo en casa del Balonmano Huesca aunque ahora la visita del líder Barcelona se antoja como un obstáculo demasiado complicado para darle continuidad al triunfo ante los oscenses. EFE
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