Zapatero atribuye un aumento de la "agresividad" hacia su figura a sus últimas reuniones con Puigdemont

Rodríguez Zapatero manifestó en el Senado que, tras conocerse su implicación en encuentros con líderes independentistas en Suiza, percibió crecientes ataques contra su persona, aunque aclaró que no establece un vínculo directo entre ambas circunstancias

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Durante su comparecencia en la comisión de investigación sobre el 'caso Koldo' en el Senado, José Luis Rodríguez Zapatero dedicó parte de su intervención a reflexionar sobre el fin de la violencia de ETA, expresando su reconocimiento a los actores que lo hicieron posible, incluido el trabajo de EH Bildu y sus votantes. Al abordar este asunto, el expresidente destacó la transformación de la sociedad vasca después del ciclo de terrorismo y violencia, calificándola como ejemplo de convivencia. Seguidamente, el ex jefe del Gobierno comentó la repercusión pública de su participación en las reuniones celebradas en Ginebra con Carles Puigdemont, ex presidente de la Generalitat y actual líder de Junts, observando un aumento en las críticas hacia su persona tras hacerse pública esta implicación.

De acuerdo con lo reportado por el medio, Rodríguez Zapatero reconoció ante los senadores que la divulgación de su rol en los encuentros en Suiza, donde colaboró “ayudando al Partido Socialista”, vino acompañada de un “incremento en el grado de agresividad e intoxicación” dirigido hacia él. A pesar de señalar esta tendencia, precisó que no pretende establecer un vínculo causal automático, describiendo su percepción como una “especulación” y evitando afirmaciones categóricas sobre la relación directa entre su involucramiento y la reacción pública.

Según publicó el medio, en el desarrollo de la sesión en la Cámara Alta, Zapatero explicó que los encuentros formaban parte de un proceso de diálogo y defendió la ley de amnistía, reafirmando su objetivo de que se logre la aprobación definitiva de esta medida lo más pronto posible. Para el exmandatario, la amnistía implica “un reconocimiento de errores por ambas partes", una definición que, según sus palabras, considera la más relevante que ha leído acerca del tema.

Al ser consultado acerca de Junts, la formación a la que pertenece Puigdemont, Zapatero indicó que es más complejo valorar este partido en comparación con la antigua Convergència i Unió (CiU). No obstante, detalló que durante sus contactos con representantes de Junts halló “responsables políticos serios y honestos”. El medio también consignó que el expresidente resaltó la importancia de la vía política para superar tensiones, defendiendo el entendimiento y el respeto a las posturas divergentes como método para la convivencia.

Rodríguez Zapatero detalló que el conflicto catalán alcanzó niveles de tensión que, en su opinión, nunca deberían haberse producido, e insistió ante los miembros de la comisión en la eficacia del diálogo como instrumento principal para el entendimiento político. Sostuvo que si la intención es construir y convivir, resulta esencial el respeto absoluto hacia las posiciones distintas.

En otro momento de su intervención, Zapatero abordó la cuestión de la judicialización de la política. Señaló que, a lo largo de su carrera, nunca recurrió a la vía judicial frente a injurias, calumnias o informaciones difundidas por medios de comunicación. Defendió que cuando los conflictos de naturaleza política son trasladados a los tribunales, se pierde “la esencia de la democracia y de la convivencia”, elementos que, según subrayó, solo se preservan través del diálogo entre posturas opuestas.

Durante su testimonio, el expresidente expresó su agradecimiento a quienes facilitaron el fin de la violencia etarra, enfatizando que la “inteligencia y la sensibilidad de la democracia” radica en saber reconocer todos los esfuerzos en ese sentido y abogó por el reconocimiento al papel de EH Bildu en el proceso de paz, si bien señaló que nunca le había sido posible expresarlo públicamente en sede parlamentaria hasta este momento. También elogió a la sociedad vasca, resaltando la evolución social tras el final del terrorismo.

A lo largo de la sesión, según detalló el medio, José Luis Rodríguez Zapatero insistió en el valor del respeto mutuo en las negociaciones políticas y reiteró la importancia de resolver los desacuerdos alejados del ámbito judicial. El exmandatario defendió que el diálogo debe ser la piedra angular de la acción política en todos los escenarios de confrontación, tanto en el contexto territorial como en los desafíos relacionados con la convivencia democrática.