Almeida asegura que sufrió una "presión insoportable" por el Gobierno para poner a Cabezón al frente de Casa América

El regidor madrileño declaró que el Ejecutivo nacional ejerció una influencia sin precedentes para designar al dirigente socialista en el cargo, reiterando su negativa y advirtiendo sobre consecuencias negativas si se confirmaban las acusaciones publicadas contra el candidato

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La publicación de que Borja Cabezón recurrió a presuntas estrategias para evadir impuestos utilizando empresas ficticias y testaferros de Costa Rica ha reavivado la polémica sobre su designación como director de Casa América. Este asunto fue divulgado por El Confidencial y ha llevado al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, a referirse en duros términos tanto al proceso de selección de Cabezón como al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Según reportó el medio citado, Almeida advirtió sobre los riesgos que supondría la confirmación de las acusaciones y reiteró su rechazo frontal a la candidatura impulsada por el Ejecutivo nacional.

De acuerdo con las declaraciones de Almeida recogidas por El Confidencial, el alcalde manifestó que nunca antes había experimentado “una presión tan insoportable” por parte del Gobierno central como la ejercida para conseguir el nombramiento de Cabezón, quien ocupa el cargo de adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE. La insistencia del Ejecutivo se dirigió tanto a la Comunidad de Madrid como al propio Ayuntamiento, con el fin de colocar a Cabezón al frente de la institución cultural. El regidor aseguró que tanto él como el Gobierno regional se opusieron de forma sostenida durante varios meses y que la tentativa de designación bloqueó la renovación de la dirección de Casa América.

Almeida justificó la negativa institucional señalando la supuesta falta de cualificación y de experiencia diplomática de Cabezón. El alcalde indicó que desde su punto de vista, la experiencia diplomática debe considerarse un criterio básico para liderar Casa América. Según rememoró el propio primer edil, el Ejecutivo mantuvo su propuesta durante meses pese a la oposición firme del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid, persistiendo en lo que consideró “un nuevo dedazo y un nuevo enchufe de Pedro Sánchez”.

En relación con las informaciones difundidas por El Confidencial sobre el uso de mecanismos para evitar el pago de impuestos, Almeida consideró que las nuevas revelaciones agravan el daño reputacional que sufre la institución cultural. Añadió que la designación de una persona “que ha utilizado todo tipo de artimañas para tratar de eludir el pago de impuestos” dañaría la imagen de Casa América.

El alcalde madrileño fue más allá al pronunciarse sobre el contexto político y las implicaciones de este caso. Sostuvo que ni Cabezón ni otras figuras cercanas al presidente reúnen las condiciones de “honorabilidad y capacidad” para desempeñar cargos sensibles. Según consignó El Confidencial, Almeida apuntó que “todo el entorno de Sánchez está podrido, no queda nadie y cuando todo el entorno está podrido quizás el origen de todo es Pedro Sánchez”, aludiendo tanto a familiares como a colaboradores y amigos del jefe del Ejecutivo.

Almeida interpretó los hechos recientes como una muestra más de la necesidad de convocar elecciones generales. El alcalde declaró que “esta agonía se tiene que parar cuanto antes” y pidió al presidente del Gobierno que “dé la palabra a los españoles”. De acuerdo con el relato de El Confidencial, el enfrentamiento sobre la dirección de Casa América se prolongó en el tiempo por la resistencia institucional de la Comunidad de Madrid y del propio Ayuntamiento, quienes no accedieron a las presiones para acceder al nombramiento del candidato impulsado desde el Gobierno nacional.

Durante su comparecencia ante los medios en un centro deportivo de Carabanchel, Martínez-Almeida remarcó en reiteradas ocasiones tanto la presión política recibida como el rechazo del ejecutivo regional y local a las propuestas del Ejecutivo de Sánchez. Recordó que durante los meses de negociaciones, la designación de la nueva dirección de Casa América permaneció en suspenso, generando una situación de bloqueo. Según detalló El Confidencial, la intención del Gobierno consistía en situar a una persona de confianza de Sánchez al frente del organismo cultural, pero la falta de consenso impidió materializar ese objetivo.

Almeida también subrayó que la actuación del Gobierno en este caso reflejaría una estrategia de favorecer a personas próximas a Pedro Sánchez. Conforme a lo publicado por El Confidencial, el alcalde expresó satisfacción por haber mantenido la negativa, puesto que, en su opinión, la confirmación de las acusaciones publicadas sobre Cabezón habría causado sonado desprestigio a la institución cultural de referencia.

La repercusión de las declaraciones del alcalde y la divulgación de El Confidencial acerca del uso de empresas falsas por parte de Cabezón sitúan en el centro del debate político la transparencia en los nombramientos de organismos públicos y la posible influencia del entorno de la Presidencia en este tipo de decisiones. La posición adoptada por Martínez-Almeida y la Comunidad de Madrid frente al nombramiento propuesto por el Ejecutivo pone de relieve la tensión institucional en torno a la gestión de Casa América.