Covite: Se está desnaturalizando el requisito del arrepentimiento con los presos de ETA

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San Sebastián, 12 feb (EFE).- El colectivo de víctimas del terrorismo Covite considera que con los terceros grados "fraudulentos" y el régimen de semilibertad que el Gobierno Vasco está otorgando a presos de ETA, se está "desnaturalizando el requisito del arrepentimiento" y afirma que, aunque estas decisiones sean legales, "pervierten el espíritu de la ley".

Covite ha difundido este jueves un comunicado en el que responde a la consejera de Justicia, María Jesús San José -ayer dijo que el Ejecutivo Vasco es "riguroso" en la aplicación de la ley penitenciaria-, y en el que denuncia "un nuevo tercer grado fraudulento" al miembro de ETA Asier Arzalluz Goñi, que "sigue plenamente vinculado al entorno de la izquierda abertzale".

Señala que este recluso está condenado "por delitos terroristas de extrema gravedad, entre ellos asesinato, intento de asesinato, atentados terroristas, detención ilegal y depósito de armas de guerra".

"La política penitenciaria del Gobierno Vasco con los presos de ETA continúa avanzando a toda velocidad en la dirección marcada por la izquierda abertzale: flexibilizar el cumplimiento de las condenas sin exigir el arrepentimiento real que establece la ley para progresar en grado", afirma la asociación de víctimas, que recuerda que esta decisión se produce "apenas una semana después" de la concesión de la semilibertad al exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, Txeroki.

La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha dicho que "claro que las decisiones del Gobierno Vasco son legales", pero advierte de que "con esa misma ley también podría adoptarse la decisión contraria".

"La ley no obliga a conceder ni terceros grados, ni el artículo 100.2, ni ningún otro mecanismo de flexibilización del cumplimiento de las condenas. La ley dice que se podrá conceder, no que se deba conceder. Ahí está la trampa", ha destacado.

Ha subrayado que el ordenamiento jurídico "permitiría no conceder estos beneficios penitenciarios, especialmente cuando no existe ningún gesto mínimo de arrepentimiento real ni de desvinculación del entramado político y social de la izquierda abertzale, que sigue legitimando y vanagloriando los crímenes de ETA". "No se debería premiar con semilibertad a quien no ha hecho nada por merecerla", recalca.

Ordóñez entiende que "el problema no reside en la existencia de la norma, sino en la interpretación interesada de su elemento clave: el arrepentimiento". EFE