Albares asegura que el PP envía emisarios a Marruecos para apoyar al Gobierno "por lo bajini" en el tema Sáhara

Albares acusa a la oposición de actuar con doble moral en su relación con Rabat, defendiendo en privado lo que impugna ante la opinión pública, mientras cuestiona la credibilidad y la estrategia exterior del principal partido opositor

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Albares ha argumentado en el Congreso que el Partido Popular ha optado por enviar representantes a Marruecos con la intención de expresar apoyo a la política del Gobierno sobre el Sáhara Occidental, a pesar de que en el ámbito público mantiene una postura crítica respecto a esa misma estrategia. El ministro de Asuntos Exteriores, según consignó el medio original, acusó directamente al principal partido de la oposición de sostener una doble posición, defendiendo en privado lo que impugna de cara a la opinión pública. Tal como informó la misma fuente, el ministro emplazó a los diputados populares a abandonar lo que calificó como actitud de "hipocresía", y les tildó de contradictorios por mantener ese doble discurso, explícito en sus palabras: “Dejen de ser hipócritas y ridículos”.

El medio detalló que estas declaraciones surgieron como parte de una respuesta de Albares a las intervenciones de Cayetana Álvarez de Toledo, diputada del PP, durante una sesión en la que se cruzaron acusaciones relativas tanto a la política exterior como a asuntos internos del Gobierno y la oposición. Albares sostuvo, siempre según la fuente, que el Partido Popular carece de credibilidad suficiente para representar los intereses de los españoles en el contexto internacional, y atribuyó esa falta de confianza a intentos recientes por, según sus expresiones, "boicotear" avances o acuerdos en la acción exterior del Ejecutivo. Como ejemplo, mencionó la postura del PP en relación a los fondos europeos, el reconocimiento en Europa de las lenguas cooficiales y el reciente tratado de amistad con Francia, que el Gobierno llevó al Tribunal Constitucional después de que el PP se negara a refrendarlo en las Cortes.

Según publicó la misma fuente, Albares recordó también una situación relacionada con la desinformación sobre el suministro de gas argelino hacia España, atribuyendo al Partido Popular la difusión de lo que denominó "el bulo" de que Argelia suspendería el suministro energético, hecho que finalmente no se produjo. En el transcurso de la sesión, el ministro vinculó estos episodios a un retroceso de la base electoral del PP desde la llegada de Alberto Núñez Feijóo a la presidencia del partido, relacionando la pérdida de apoyos con los movimientos de votantes hacia la formación Vox. Albares llegó a sostener, de acuerdo con el medio original, que los populares actualmente representan "un gran peligro para la democracia".

El debate se intensificó cuando la diputada Álvarez de Toledo exigió explicaciones acerca de las relaciones del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero con la compañía tecnológica Huawei, en el contexto de la Ley de Seguridad 5G y contratos económicos asociados a la aerolínea Plus Ultra. Tal como detalló la fuente, la diputada preguntó por los vínculos del exmandatario con una empresa "fantasma" que habría cobrado medio millón de euros bajo circunstancias que, en su opinión, merecen esclarecimiento.

En respuesta, Albares criticó lo que describió como una "obsesión" de la diputada con el expresidente Zapatero. Descartó emitir sugerencias o acusaciones sobre antiguos presidentes del Gobierno, aludiendo a la mención de José María Aznar y su aparición en los denominados "papeles de Einstein", subrayando, según la fuente, que esas insinuaciones no pertenecen al debate público que pretendía sostener.

Siguió un intercambio en el que Álvarez de Toledo defendió que José María Aznar "no conoció a Epstein", mientras acusó al entorno del presidente Pedro Sánchez de mantener lazos familiares con Sabiniano Gómez, sugiriendo que el mandatario "no recuerda si su suegro le financió la carrera política con el dinero de los prostíbulos". La parlamentaria insistió en el asunto de Zapatero y Huawei, renovando sus acusaciones contra Sánchez por alterar los consensos europeos en beneficio de intereses chinos. "Se erige ahora en azote de los tecnoligarcas, pero ejerce de lacayo de una tecnodictadura. Es el troyano de China en Europa", aseveró Álvarez de Toledo, según recogió la fuente informativa. También abordó la cuestión de Venezuela, interrogando a Albares sobre si Zapatero recibió compensaciones económicas tras el procedimiento de rescate de Plus Ultra y en qué calidad habría actuado en relación con Delcy Rodríguez, exvicepresidenta venezolana, llegando a calificarlo como "príncipe y blanqueador".

La diputada del PP aprovechó el debate para sintetizar su acusación con la frase "La política exterior española al servicio de la corrupción socialista", reiterando críticas hacia la supuesta dureza del Gobierno de Sánchez frente a algunos actores internacionales, como Elon Musk, y la supuesta complacencia ante otros, como Delcy Rodríguez y autoridades de Pekín. A ese respecto, cuestionó la posición del Ejecutivo frente a plataformas tecnológicas como Telegram y ante China.

Durante su intervención, el ministro Albares contraatacó señalando, según informó la fuente, que el PP raramente incluye la política exterior en sus intervenciones parlamentarias. Lamentó además que en las sesiones de control los populares no dirijan preguntas ni comentarios sobre temas internacionales relevantes, como la situación en Gaza, Ucrania o en territorios de interés estratégico como Groenlandia. Para el titular de Exteriores, esta ausencia denota una falta de compromiso con los desafíos globales que, a su juicio, debería afrontar una formación política que aspire al Gobierno.

Los intercambios recogidos por el medio exhiben tanto la profundidad de las desavenencias entre el Gobierno y la principal fuerza de la oposición como la influencia que asuntos internacionales y acusaciones cruzadas tienen sobre el actual clima parlamentario. Las acusaciones de incoherencia, el cruce de reproches acerca de la integridad en la acción exterior y la recurrencia de temas polémicos vinculados a figuras políticas pasadas y presentes ilustran la intensidad del debate político español actual sobre la proyección internacional del país y la relación de los partidos con actores estatales y privados extranjeros.