Rufián respeta la reedición de Sumar pero insiste en una alianza diferente sin renunciar a siglas ni a la independencia

El portavoz de ERC sostiene que hace falta conformar un bloque de izquierdas y fuerzas soberanistas, respaldado socialmente, donde cada partido mantenga su identidad propia, afirmando que la renuncia a la autodeterminación no es una opción para su formación

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La afirmación de Gabriel Rufián sobre la “orfandad política” que experimentan diversos sectores sociales que no encuentran representación plena más allá de los intereses de los grandes partidos nacionales introduce un elemento de peso en el actual debate político. Según informó Europa Press, el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso declaró que su propuesta de conformar un espacio político entre fuerzas de izquierdas y soberanistas responde a la necesidad de dar voz a quienes no se sienten representados por las alianzas del momento, reivindicando la legitimidad de articular un bloque en el que cada formación preserve su identidad y sus objetivos históricos, en especial el derecho a la autodeterminación.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, Rufián manifestó respeto hacia la reedición del proyecto Sumar, que se prepara para concurrir nuevamente a las elecciones generales. Explicó que, aunque este relanzamiento constituye un avance, su planteamiento no coincide con una simple suma de siglas bajo una misma marca, sino que aboga por una coalición de nuevas características: una alianza de fuerzas de izquierdas, nacionalistas, soberanistas e independentistas en toda España, sin imponer renuncias en lo referente a la independencia política o al nombre de cada partido.

Rufián, en declaraciones realizadas en los pasillos del Congreso y recogidas por Europa Press, detalló que su posición no es novedosa, ya que “lleva diciendo lo mismo mucho tiempo” y sostuvo que resultarían negligentes si no exploraran otras maneras de estructurar la colaboración política frente a los desafíos actuales. El portavoz resaltó que considera que “algo hay que hacer porque si no, nos comen por los pies”, en referencia a la sensación de desprotección política que, según él, se percibe en sectores de la sociedad.

Sobre la compatibilidad de su propuesta con el acuerdo que preparan los partidos que integran Sumar en el Gobierno, Rufián señaló que no tendría sentido criticar dicho paso cuando él mismo ha defendido la unidad durante meses. Según las palabras recogidas por Europa Press, valoró el nuevo pacto como “una reedición de algo que ya existe”, mientras recalca que su propuesta contempla una fórmula distinta: un espacio donde los liderazgos emanen de las organizaciones soberanistas, independentistas, nacionalistas y autodeterministas y no queden circunscritos únicamente a Madrid ni a formaciones vinculadas a la política estatal, aunque expresó su respeto hacia ellas.

El portavoz de ERC insistió en que nunca exigirá ni aceptará que ningún partido abandone su identidad ni sus siglas, menos aún Esquerra, a la que describió como una organización con una extensa trayectoria. Europa Press consignó su reafirmación del derecho a la autodeterminación, al que definió como “sagrado”, e insistió en el perfil inequívocamente independentista de su formación. Subrayó: “No quiero que nadie renuncie a lo que es”, insistiendo en la importancia de que cada espacio mantenga su esencia en cualquier construcción coalicional.

En cuanto a la naturaleza que podría tener esa alianza y su operatividad, Rufián sostuvo que no ha planteado una fórmula cerrada y que existen numerosas maneras de concretarla. Citó su propio trabajo recorriendo diversos territorios como Galicia, Andalucía, Valencia, Madrid o el País Vasco, encuentros que interpreta como expresión de una responsabilidad adquirida y del esfuerzo por establecer puentes entre distintas realidades políticas. Según detalló Europa Press, para el portavoz, este tipo de actuaciones reflejan el carácter plural y dialogante que aspira a impulsar.

Interrogado acerca de la posibilidad de encabezar un nuevo espacio político, Rufián ironizó restando importancia a su liderazgo personal. Manifestó que no se postula y afirmó: “Yo, si me tengo que ir a casa esta tarde, me voy para casa. O sea, de verdad, mi única intención es que, cuando todo esto acabe, decir que dije todo lo que creía que tenía que decir”. Esta aseveración la recogió Europa Press como una señal de distanciamiento de los planteamientos personalistas y como expresión de una voluntad de servicio político basada en la defensa de principios colectivos.

Rufián reconoció que la idea que propone no genera entusiasmo en las estructuras de los partidos tradicionales; aclaró que esta reacción corresponde a la realidad política del momento. Sostuvo: “Creo que quizá tenga un 0% de apoyo político, pero quiero creer que tengo un porcentaje mucho más alto de apoyo popular”. Especificó que su propósito es continuar representando a quienes se identifican con su visión, más allá del independentismo estricto. Puso como ejemplo el hecho de que representar a una persona de Algeciras o de Extremadura “no le hace ni menos catalán ni menos independentista”, sino “más normal y más útil”.

Consultado sobre el impacto de su propuesta dentro de ERC, el portavoz recalcó, siguiendo lo aportado por Europa Press, que la formación está habituada a la diversidad interna y brota de una tradición que integra distintos perfiles políticos. Añadió, en referencia a su relación con la dirección de ERC y en tono informal, que comparte “un montón de grupos de WhatsApp” con el líder del partido, Oriol Junqueras, descrito como “superactivo”.

Durante toda su intervención, Rufián repitió que el fundamento de su proposición radica en la escucha de las demandas sociales y la defensa de una estrategia política en la que la defensa del derecho a decidir y la soberanía política permanezcan inalterables. Tanto el contenido como la forma de su mensaje, tal como detalló Europa Press, buscan abrir la puerta a acuerdos amplios entre distintas sensibilidades políticas, siempre que cada actor conserve su propio espacio y sus principios fundamentales.