Ciudad Real, 8 feb (EFE).- Los embalses de la provincia de Ciudad Real se han convertido este domingo en un punto de atracción para cientos de personas que, ante la tregua de las borrascas atlánticas, se han acercado a observar el desembalse de varias presas que han alcanzado su máxima capacidad tras las lluvias.
Uno de los ejemplos más destacados es el embalse de El Vicario, situado sobre el río Guadiana, que es una de las cinco presas de la provincia que en la actualidad vierte agua después de haberse llenado por completo, lo que supone una imagen poco habitual que no se producía desde hace años y que ha despertado el interés de numerosos curiosos.
Durante la jornada, y ante la ausencia de precipitaciones, han sido muchas las personas que se han desplazado hasta el entorno de estas infraestructuras hidráulicas para contemplar el agua cayendo por los aliviaderos para discurrir por su curso fluvial, una estampa que contrasta con los episodios de sequía vividos en los últimos años.
Los visitantes han destacado el carácter excepcional del momento, inmortalizándolo con fotografías y vídeos, aunque mantienen la distancia de seguridad recomendada.
Quienes se han acercado a los embalses han subrayado que lo han hecho con responsabilidad y prudencia, con respeto a los perímetros establecidos y siguiendo las indicaciones de las autoridades y de los gestores de las presas, que mantienen una vigilancia constante sobre estas infraestructuras.
Gonzalo Frutos, pescador habitual del embalse de El Vicario, ha señalado a EFE que la imagen actual "produce una gran satisfacción", ya que hace apenas dos meses el nivel del agua se encontraba muy por debajo de su capacidad.
"En muy poco tiempo ha pasado de estar a la mitad a llenarse por completo, y ver ahora el agua caer por los aliviaderos es algo que impresiona", ha afirmado.
En el mismo sentido se ha expresado Jesús Tapiador, otro de los visitantes, quien ha explicado que hacía "muchísimos años" que no veía desembalsar la presa.
"Es un espectáculo impresionante, ver el pantano lleno y el agua caer con esa fuerza", ha indicado, al tiempo que ha recordado que hace apenas tres años el embalse se encontraba completamente seco, con graves consecuencias para la piscifauna.
"El contraste es enorme y muy bonito de ver", ha asegurado.
Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), el embalse de El Vicario almacena 29,32 hectómetros cúbicos y se mantiene cercano al 90 por ciento de su capacidad total.
Este nivel se debe, en gran parte, a las aportaciones que está recibiendo en los últimos días, en especial del río Becea, aguas abajo del embalse del Gasset, con un caudal de 12,89 metros cúbicos por segundo, y del río Bañuelos, a su paso por Fernán Caballero, que aporta 51,18 metros cúbicos por segundo.
Las lluvias asociadas a las sucesivas borrascas atlánticas han permitido una recuperación significativa en buena parte de los embalses de la provincia y han revertido una situación de escasez hídrica prolongada, además de devolver imágenes poco habituales a los cauces y presas de la cuenca del Guadiana.
Los organismos gestores insisten en la importancia de mantener la prudencia y evitar comportamientos de riesgo en las inmediaciones de los embalses y cauces, porque pese al atractivo visual del desembalse, se trata de infraestructuras hidráulicas en funcionamiento que requieren respeto y precaución. EFE
abc/sbf/ram
(foto) (vídeo)

