Rafael Peña
Ceuta, 7 feb (EFE).- "El racismo mata pero la memoria resiste" ha sido la consigna más escuchada la tarde de este sábado en Ceuta en un acto organizado en memoria de los 15 migrantes subsaharianos que murieron en la frontera hispano-marroquí el 6 de febrero de 2014 cuando trataban de llegar a nado a España.
El recuerdo de los fallecidos ha vuelto a estar muy presente en esta jornada reivindicativa que se ha celebrado por décimo segunda vez para mantener vivo el recuerdo de los que fallecieron buscando un futuro mejor.
Varias organizaciones y asociaciones relacionadas con los derechos humanos han vuelto a convocar en la ciudad ceutí este acto bajo el lema "Tarajal nunca más. El racismo mata, la memoria resiste".
No obstante, lo que en principio iba a ser una marcha de unos 4,5 kilómetros desde la Plaza de los Reyes, junto al edificio de la Delegación del Gobierno, hasta la playa del Tarajal, se ha tenido que reemplazar por un acto conmemorativo en un espacio cerrado debido a las inclemencias meteorológicas provocadas por la entrada de la borrasca Marta.
Esta situación había motivado que muchas personas que se iban a desplazar a la ciudad para participar en esta convocatoria optaran por anular el viaje, a pesar de que unas 250 organizaciones y asociaciones se han adherido a la misma a través de las redes sociales.
Las adversas condiciones climatológicas, por la lluvia y el viento, han motivado que la organización decidiera suspender la tradicional "Marcha por la Dignidad" por el riesgo para los participantes y centrar la jornada en un acto en un local cedido por la Asociación Luna Blanca y situado junto a la mezquita de Sidi Embarek, la principal de la ciudad autónoma.
En su interior, los participantes han hecho especial hincapié en denunciar los discursos de odio y las políticas migratorias racistas que, "hoy todavía más, han incrementando su alcance y virulencia, y cuyas ideas se plasman en políticas y pactos internacionales que atentan contra la vida de las personas migrantes y refugiadas que tratan de llegar hasta Europa, como es el caso del Pacto Europeo de Migraciones y Asilo y las políticas de externalización de fronteras", según el manifiesto leído por los organizadores en árabe, francés y español.
Precisamente, uno de los supervivientes de la tragedia, el camerunés Brice O., ha sido el encargado de dar lectura a uno de los manifiestos.
Además, en el interior del local había varios migrantes subsaharianos acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) con pancartas donde se podía leer "Tenemos derecho a tener derechos", "Migrar con dignidad, vivir en igualdad", "No más impunidad, reparación ya" o "Fronteras que matan, Gobiernos que callan".
Los actos oficiales comenzaron por la mañana con una mesa redonda en el salón de actos del Instituto Abyla en la que participaron Brice O., junto a Hanaa Hakiki, a través de la ponencia "Sobrevivir al Tarajal y pedir justicia a la ONU", y Lucía Asué Mbomio, a través de la ponencia "Nuevas narrativas para hacer memoria".
Los participantes han recordado, con una vela encendida con su nombre, a Yves, Samba, Daouda, Armand, Luc, Roger Chimie, Larios, Youssourf, Ousmane, Keita, Jeannot, Oumarou, Blaisse y otros dos subsaharianos cuyos nombres se desconocen.
Una actuación musical a cargo de la cantante ceutí Estefanía Pérez, conocida artísticamente como Ebhel ha servido para poner el punto y final a esta jornada reivindicativa y simbólica en memoria de "los que en busca de una vida mejor lo único que encontraron fue la muerte", como rezaba una pancarta. EFE
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