Cazar auroras boreales en España: el turismo astronómico llega a todos

Guardar

Cristina García Casado

Salamanca, 06 feb (EFE).- Poder ver y captar con tu cámara auroras boreales es realmente algo inusual en latitudes tan bajas que, junto al eclipse total que ocurrirá este verano, está atrayendo a un nuevo tipo de turistas, los astronómicos, que se acercan así a fenómenos que antes estaban reservados a unos pocos.

 El monitor astronómico Óscar Martín ha logrado captar en Salamanca cuatro auroras boreales entre mayo de 2024 hasta hace unos días, uno de esos fenómenos impresionantes que dejan con la boca abierta a cualquiera.

"Es algo raro aquí y se tienen que dar muchas coincidencias. Que estemos en un pico máximo de actividad solar y que no falle la densidad o la velocidad de las partículas, que no sea plena noche, cuando es más complicado que la aurora penetre en la atmósfera", explica a EFE el monitor de la Fundación Starlight.

En la madrugada del 19 y 20 de enero había un preaviso de aurora boreal, pero la afición por la astronomía requiere aceptar que muchas veces al final no se pueda ver el fenómeno que tanto se espera.

Ese día 19 sí ocurrió y Martín cazó con su cámara su cuarta aurora boreal desde Salamanca en pocos años: mayo de 2024, octubre de 2024, noviembre de 2025 y esta última de este año.

Cuando ocurre algo impresionante como la visión de auroras boreales en latitudes bajas o cuando se anuncia el paso de un gran cometa, un eclipse de sol o una lluvia de estrellas, el gran público se siente apelado por lo que ocurre en el cielo y se generan olas de entusiasmo que van impulsando el turismo astronómico.

"También influyó mucho la pandemia. Antes la gente se iba a hacer otro tipo de turismo y, desde entonces, valoramos más la naturaleza. Nosotros al menos lo hemos notado mucho", ha indicado Martín, que desde hace años organiza veladas astronómicas, observaciones para familias o eventos especiales.

El universo al alcance de todos

El turismo astronómico se va abriendo paso entre el público general a golpe de evento extraordinario, con el eco de los medios, pero también con la experiencias que trasladan aquellos que lo han vivido quienes explican que no hace falta ser un experto ni tampoco tener un alto poder adquisitivo para disfrutarlo.

"La mayoría piensa primero que el universo solo está al alcance de científicos y de supertelescopios. Cuando se enteran de que es accesible a gente normal y corriente, que lo pueden ver ellos con sus propios telescopios o con empresas como las nuestras, al final unos a otros despiertan su interés", cuenta Martín.

El monitor asegura que hay opciones para todos los bolsillos y que cada uno demanda en función de eso: hay quien quiere una opción barata porque no dispone de mucho presupuesto pero quiere probar, mientras que otros buscan una actividad grupal.

Incluso hay empresas que buscan esta idea para hacer dinámicas de equipo y hay quien quiere regalarle a su pareja una noche de estrellas en una experiencia privada que puede llegar a salir por unos 200 euros.

La España del cielo oscuro

La España menos poblada, como Castilla y León, está buscando posicionarse en este boom del turismo astronómico, como ocurre ya de cara al gran evento de este verano, que es el eclipse total de sol y para el que esta comunidad ha adoptado el eslogan 'El cielo nos ha elegido'.

"Tenemos muy buenas ventajas con respecto a otros lugares. Una oscuridad y unos cielos para ver estrellas que lugares como Madrid, Barcelona o la costa no pueden ofrecer. Y la gente valora mucho eso: tener un cielo oscuro del que poder disfrutar", ha recordado Martín. EFE

cgc/grg/cc

(foto)